Ante la ausencia de seguidores Chiche Duhalde pegó el gran faltazo

En medio de un fuerte operativo policial, los militantes faltaron a la convocatoria. Mientras a dos cuadras, el Movimiento Evita juntó 300 personas que ante la ausencia de la senadora se retiró.

24 de julio de 2010 - 00:00

 

Repudio y festejo. El Movimiento Evita celebró el fracaso del acto.

 

Esta vez el boicot se lo hicieron sus propios seguidores y la teoría del piquetero Juan Luna de que hace una semana le hicieron un favor a Hilda Chiche Duhalde manifestándose, cobró fuerza.

El dirigente social había asegurado que el análisis de su movimiento fue que favorecieron a la mujer de Eduardo Duhalde con su protesta porque de llegar a Derqui se hubiese encontrado con diez personas.

Anoche en su segunda visita frustrada en seis días, la mujer del ex presidente no llegó a la Sociedad de Fomento del barrio Monterrey, donde la esperaba no más de una docena de seguidores.

Según uno de los colaboradores de la organización, “las garantías de seguridad no estaban dadas”. Sin embargo El Diario comprobó en el lugar que el fuerte operativo policial, parecido al que se monta en un superclásico entre River y Boca, ofrecía las condiciones necesarias.

“Se suspendió porque no hay gente y apenas se juntaron unos veinte”, explicó con mucha benevolencia una alta autoridad policial.

Por su parte, en el lugar y apenas treinta minutos después de la hora convocada, no se encontraban ni los representantes del Movimiento Productivo Argentino, que organizaron el acto.

Parece que para Chiche, Presidente Derqui no es un territorio favorable y no sólo por sus “enemigos”, sino también por la falta de seguidores.

 

Doble falta

La reunión había sido pactada sólo para manzaneras, según explicó Blas Díaz, el hombre que junto a Ringo Altamira, planearon la llegada de la senadora nacional. Pero según detalló Díaz, habían abierto la convocatoria para todos los que quisieran escuchar la palabra de Chiche.

La apertura no evitó el papelón de la noche y la cancelación se hizo vía telefónica, anunciado que no llegaría ya que la cosa pintaba vacía.

Pero los pocos duhaldistas que se quedaron con las ganas de escuchar el mensaje que traía la senadora de parte de su esposo, que pretende ser candidato a presidente el próximo año, se sintieron custodiados.

Un cordón con unos 40 policías rodeó la manzana y con escudos y cascos los efectivos parecían estar preparados para evitar cualquier enfrentamiento y hasta prohibían el paso de los vehículos.

Es que a doscientos metros de la frustrada reunión de Chiche, se encontraba el piquetero Luna junto a unas 300 personas que repudiaban con cánticos y bombos la llegada de la mujer de Duhalde.

Durante una hora y media, los militantes del Movimiento Evita esperaron cantando y cerca de las 18.30 se retiraron: “nos vamos porque ya nos avisaron que no viene”, lanzó entre risas Luna.

Mientras de un lado del cordón policial los piqueteros se desconcentraban con cánticos y banderas, del otro la desazón parecía invadir los corazones de los duhaldistas derquinos que una vez más se quedaron si ver a su líder femenina.

 

Tantas razones

Hace una semana Chiche Duhalde llegó a Pilar y ante un piquete del Movimiento Evita que cortó parcialmente la avenida Presidente Perón (ex ruta 234), la mujer se quedó en un restaurante de la colectora de la Panamericana y habló para un grupo reducido de personas.

Según los organizadores de aquella llegada, el bloque de la concejal Silvana Aguilar, debieron abandonar unos mil chorizos y dos actos sin realizar.

Pero tras aquel episodio, Chiche prometió volver y caminar por Monterrey al que denominó: “un barrio humilde”.

Enseguida se conoció la noticia de que otro grupo de dirigentes locales, miembros del espacio duhaldista, Movimiento Productivo Nacional, la esperaba apenas unos días después del frustrado encuentro.

Al recibir la noticia, los piqueteros también lanzaron su promesa, volver a repudiar a los Duhalde, vinculándolos en forma directa con las muertes de Maximiliano Kosteki y Darío Santillán, los piqueteros que fueron asesinados durante la represión de junio de 2002, durante la presidencia del ex gobernador bonaerense.

Durante los días previos se habló de un posible enfrentamiento por la llegada de seguidores de Luis Barrionuevo, titular del sindicato de Gastronómicos que apoyan al duhaldismo.

Ante estos rumores desde ambos lados pusieron paños fríos a la situación y aceptaron que cada uno haga su acto.

Pero nada de esto pasó ya que Chiche nunca llegó a Presidente Derqui a raíz del escaso interés que despertó su visita.

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