Con la aprobación del proyecto y el llamado a la Asamblea de Mayores Contribuyentes, ya se piensa en el formato de las tarjetas que los inspectores municipales deberán controlar en cada rodado.
El diagrama original que tiene esta medida sería con dos talonarios en manos de los comerciantes que las vendan. Uno para la hora inicial del estacionamiento arancelado por un valor de dos pesos. Mientras que el otro talón sería de tickets para horas adicionales, que costarán un peso por cada 60 minutos.
Es decir, si un automovilista desea estar cuatro horas, su vehículo deberá presentar sobre su parabrisas, una tarjeta de color X por el valor de dos pesos y otras tres de color Y por el valor de un peso cada una.
Estos talonarios se dividirían en tres cupones, uno para el Municipio, que se los vende a los comerciantes, otro para el local que la vendió y el tercero para el automovilista.
Este sistema sería el original y hasta ayer no había presentado ningún otro prototipo de tarjetas, aunque no descartan que éstas puedan modificarse o tener otro formato.
Para adquirir los talonarios de estacionamiento, los comerciantes deberán llegar hasta las cajas de Rentas, donde los abonarán un 30% menos de su costo original, porcentaje que les quedará de ganancia tras la venta.
Quienes controlarán que se cumpla la normativa y las tarjetas puestas sobre los parabrisas tengan fecha y hora, serán los agentes de Tránsito.
Si estos agentes observan el incumplimiento de la medida, el automóvil del infractor será acarreado por la grúa, teniendo que abonar 150 pesos por el acarreo, más la multa que le será aplicada por parte del Juzgado de Faltas.
Incluso si el rodado queda en la playa municipal, abonarán 19 pesos por cada día que éste permanezca allí.