La presidenta Cristina Fernández de Kirchner lanzó anoche el llamado a licitación para la construcción de las obras de la autoría Pilar-Pergamino, las cuales, adelantó, deberían estar finalizadas en el 2014.
El anuncio realizado por la Presidenta en el Salón Mujeres del Bicentenario de la Casa de Gobierno, llega un mes después de que luego de reiterados rumores que circulaban en tal dirección, el Gobierno nacional dispusiera la rescisión del contrato con la empresa Corredor Americano (integrada por las firmas Corporación América SA y Helport SA), compañía que desde 2005 tenía la concesión para construir una autopista en el tramo de la ruta 8 que une a Pilar con Pergamino (un total de 172 kilómetros), en un plazo de seis años.
Con el contrato caído, la sorpresa de los usuarios fue mayor el fin de semana cuando se enteraron que una nueva compañía, Corredor Central S.A., se hizo cargo de la concesión.
El peaje mínimo de $4,50 pasó a $2. Sin embargo, hubo trabas a la hora de los pedidos de excepción del pago por parte de vecinos de la zona (muchos de los cuales ya gozaban de ese beneficio), lo que generó discusiones y finalmente denuncias en la Defensoría del Pueblo.
Lo cierto es que en medio de elogios a la marcha de la economía, al “buen comportamiento de las cuentas públicas y a los 180 millones de superávit financiero en los primeros seis meses de este año”, Cristina anunció la nueva licitación junto al ministro de Planificación Federal, Julio De Vido.
Anoche se informó que la inversión total alcanza los 1.600 millones de pesos y que adelanta en cinco años la finalización de las obras con respecto a la concesión rescindida recientemente.
En el acto, anticipó que “la obra estará concluída en 2014 y se sumará a corredores viales demandados mucho tiempo”, entre los que mencionó la autovía 14 del Mercosur, a la que definió como “otra obra emblemática” para el país.
“Son inversiones muy importantes de y para los argentinos. Van a beneficiar a la economía y a la calidad de vida de la gente. También contribuirán a disminuir la cantidad de accidentes”, dijo Cristina.
Al referirse en específico a la obra, la primera mandataria añadió que este anuncio de obra es “un poco el corazón de una parte de la Provincia de Buenos Aires”.
“Esta ruta es muy transitada y la zona, es corazón de la producción agrícola-ganadera. Hay que ver la totalidad de la película y de lo que demanda un país, sobre todo para valorar el esfuerzo del conjunto. Al pagar los impuestos los argentinos colocan su grano de arena”, dijo la Presidenta.
A su vez, destacó la importancia de “contribuir a seguir mejorando la infraestructura que necesita la Argentina para seguir un desarrollo sostenido y sustentable en el tiempo”. Y añadió: “Las cosas no son milagrosas. Estamos felices de anunciar esta licitación, que contribuirá a seguir mejorando la infraestructura para encarar un desarrollo sostenido y sustentable en el tiempo”.
“Es necesario garantizar un crecimiento sostenido. En esta Argentina que siempre vuelve a empezar es hora de políticas de Estado, independientemente de quien está en el gobierno. Esa es la idea que queremos llevar adelante para todos los argentinos”, concluyó la Presidenta.
1,5 millones
De personas se verán beneficiadas con la obra, según el Gobierno.
Molestia de los usuarios
Desde el sábado opera una nueva empresa
Desde el sábado, una nueva empresa se hizo cargo de la autovía Pilar-Pergamino. Se trata de Corredor Central SA. A partir de este fin de semana, el peaje para circular por la autovía se sigue cobrando, pero $2 el mínimo.
Desde que se instalaron las cabinas de peaje, hace ya tres años, la tarifa siempre fue de $4,50 por un breve recorrido de 8 kilómetros, sin caminos alternativos ni colectoras. Por eso, el pago siempre fue realizado bajo protesta por los conductores, muchos de ellos decididos a no abonarlo bajo ninguna circunstancia.
Si bien la situación parecía haberse flexibilizado con la rescisión del contrato –ya no había que bajarse del auto y llenar un formulario para no pagar-, este fin de semana retornaron las novedades.
Los tickets expedidos en las cabinas dicen “Corredor Americano SA por cuenta y orden de Corredor Central SA”. La tarifa para los autos es de 2 pesos, y va subiendo a 4, 6, 8 y 10 pesos según la categoría del rodado. Además, la diferencial bajó de $1,50 a 70 centavos (80 los fines de semana).
A mediados de junio último, el Gobierno nacional dispuso la rescisión del contrato con Corredor Americano, algo que los vecinos y organismos con la Defensoría del Pueblo de la Nación pedían desde hace tiempo. Los motivos: la falta de cumplimiento de los acuerdos y los nulos avances de la obra, que ya debería haber llegado como mínimo hasta San Antonio de Areco.
El decreto 891/10 le puso punto final a la relación: en sus considerandos, el texto señala que “la grave crisis económica global de los años 2008 y 2009, y la consecuente imposibilidad de financiamiento, impactaron en la ecuación económico-financiera del contrato, hecho que derivó en el cumplimiento parcial de las obligaciones recíprocas a cargo de las partes”. La medida no está exenta de polémica ya que a cambio la empresa que abandonó la concesión se llevaría 150 millones de pesos.
