Fulco hace unos años, tras ser homenajeado en el salón del Concejo.
por Diego Schejtman
Es una de las figuras emblemáticas de la historia reciente de Presidente Derqui. Su nombre se asocia con la vocación, la entrega por el prójimo y el crecimiento de la ciudad. Sin embargo, la intención de homenajear al médico Norberto Fulco, fallecido a principios de marzo último, se enredó en una maraña de confusiones y obstáculos.
A principios de junio, por pedido de vecinos, el Concejo Deliberante impuso el nombre de Fulco al centro de Salud de Monterrey. Pero la polémica comenzó días después, cuando intendente Humberto Zúccaro vetó esa ordenanza.
Según explicó el presidente del Concejo Deliberante y colega de Fulco, Marcelo Castillo, la intención del intendente fue cambiar el lugar del homenaje: en vez de la sala de Monterrey, que no existía cuando el médico trabajó en Derqui, quería darle su nombre a la del centro, donde trabajó por años y creó el primer banco de sangre del distrito.
Pero surgió una polémica mayor, porque ese centro de salud ya tenía un nombre, impuesto por la gestión anterior. Aunque no hay placas a la vista que lo recuerden, el nombre homenajea a una enfermera del pueblo. Y nadie quiso pagar el costo de cambiar un homenaje por otro.
El gobierno encontró, entonces, una solución alternativa: darle el nombre de Fulco a la sala de partos del hospital materno infantil Meisner. Esa propuesta recibió el visto bueno de la comisión de Cultura del Concejo Deliberante y el jueves a la noche fue al recinto en busca de lo que sería, sin dudas, su aprobación unánime.
Pero los ediles no contaban con el rechazo vecinal. Los mismos vecinos que elaboraron el primer proyecto para dar el nombre de Fulco a la sala de Monterrey –entre ellos el ex concejal peronista Carlos Barrio- se opusieron al cambio de homenaje. Es que argumentan que el edificio del Meisner es alquilado y que una futura mudanza daría por tierra con el recuerdo del médico.
Así, apenas iniciada la sesión, el expediente con el homenaje fue pasado nuevamente a comisión. “No hay apuro, queremos hacer algo consensuado”, explicó Castillo.
Con calle
Barrio le explicó a El Diario que, en medio de las confusiones, surgió una alternativa para darle un homenaje permanente y a su medida a la figura de Fulco: ponerle su nombre a una calle. La idea fue rebautizar con el nombre del médico la calle Iparraguirre, una arteria de cinco cuadras que una Antonio Toro y Eva Perón, en el centro de Derqui.
Pero a esa alternativa le esperaba un nuevo escollo: hace dos años, el Concejo votó una ordenanza que impide el cambio de nombre para las calles.
“Se votan tantas excepciones al código para instalar countries y empresas, bien se podría hacer una excepción para recordar a Fulco”, sostuvo Barrio.
En el texto de su proyecto original recuerda al médico que llegó en 1964 a Derqui con “sus ansias de servir a la comunidad sin esperar ni requerir resarcimiento económico”.
Junto a otros dos médicos, Roset y Pasares, brindaba guardias médicas de 24 horas en la casa de un vecino. Y no dudaba en recorrer las calles de aquel Derqui rural para atender a quien lo necesitara.
“Muchos de los vecinos recuerdan doctor Fulco con su viejo Gordini, al cual creo que lo empujó medio Derqui, recorriendo las calles a cualquier hora”, recuerda el autor del proyecto.
Fulco fue homenajeado en vida, con el nombramiento de ciudadano ilustre del Partido. Tras su muerte, sin embargo, su recuerdo quedó en el medio de los tironeos.
Sin política
El ex concejal Carlos Barrio asegura que no tiene intención de hacer política con su pedido para homenajear al fallecido Norberto Fulco. “Lo hice con perfil bajo, lo presentaron los vecinos. Si ni siquiera lo hicimos por el bloque de mi hija”, dijo. El ex edil es padre de Noemí Barrio, concejal del bloque Tres Banderas Peronistas.
