El secretario general del gremio de los Camioneros, Oscar Larramendi, comenzó en las últimas horas su curso acelerado de concejal. El miércoles por la tarde, participó junto a sus compañeros de bancada de su primera reunión de bloque con el intendente Humberto Zúccaro y ayer por la mañana, horas antes de la asunción, hizo lo propio con el presidente del cuerpo, Marcelo Castillo.
“En la vida siempre trato de aprender y capacitarme de la mejor manera para lo que me toca hacer”, dijo Larramandi en diálogo con El Diario.
“Mi intención es tratar de hacer algo por las familias de Pilar, mientras pueda crear una esperanza en una familia voy a sentir que no asumí en vano”, sostuvo.
Así, señaló que con ese objetivo tiene detrás suyo a “46 concejales” más, tal como describió a los delegados del sindicato de camioneros que tienen representación en el distrito.
De todos modos, evitó responder acerca de cuál sería su posición en caso de que las posturas del gremio y del gobierno de Humberto Zúccaro llegaran a ser opuestas en algún caso.
“Eso es como preguntar qué pasaría si me separo. Por ahora, estamos todos en la misma vereda y yo soy orgánico”, sostuvo.
De esa manera, Larramendi, buscó alejar los fantasmas de una eventual ruptura con el gobierno que algunos agitan incluso cerca del intendente.
“Zúccaro es el conductor político y yo soy un soldado”, señaló el camionero.