Oscar Larramendi juró ayer como concejal en reemplazo de Carmen Rodríguez de Zúccaro.
Oscar Larramendi juró ayer como concejal en reemplazo de Carmen Rodríguez de Zúccaro.
por Diego Schejtman
La primera sesión del año trajo novedades para el bloque oficialista del Concejo Deliberante. La esposa del intendente, María del Carmen Rodríguez de Zúccaro, se alejó de su banca y asumió en su lugar el dirigente camionero Oscar Larramendi, titular de la CGT local.
El acto de jura se dio en un marco desacostumbrado, con una movilización de militantes camioneros que cortaron la calle Rivadavia e hicieron sonar cánticos, bombos y pirotecnia para acompañar a su líder.
“Venimos a representar a los trabajadores en el Concejo. Ahora, tenemos que aprender y capacitarnos para la gestión”, dijo Larramendi tras prestar el juramento de rigor, mientras festejaba con los militantes sindicales que pudieron ingresar al recinto.
Ni Carmen Zúccaro ni su esposo el intendente participaron del acto de ayer ni efectuaron declaraciones públicas al respecto.
La esposa del jefe comunal había asumido como edil el 10 de diciembre pasado, tras encabezar la lista de candidatos del oficialismo en las elecciones de junio del 2009. Pero no llegó a participar de la sesión de ayer, la primera ordinaria del año.
Según se explicó oficialmente, la primera dama pidió una licencia de dos meses por cuestiones de salud. Pero en el propio oficialismo admiten que difícilmente vuelva.
Es que la suya fue la crónica de una salida anunciada, con la que ya se especulaba desde el mismo momento en que aceptó la candidatura a regañadientes para sacarle a su marido la obligación impuesta por el kirchnerismo de ser candidato testimonial.
Pero ella misma nunca desmintió las versiones que hablaban de una salida anticipada para volver a ocuparse de lleno de la Secretaría de Educación, Cultura e Integración, cuya titularidad, en rigor, nunca abandonó del todo.
Licencia
En las últimas semanas, la propia Carmen Zúccaro había empezado a admitir en declaraciones públicas que pensaba en tomar una licencia. Una serie de análisis clínicos con resultados fuera de lo esperable prendieron la luz de alarma. “No sé si podré con el físico para seguir haciendo las dos cosas”, dijo a fines de marzo en referencia a sus labores como concejal y titular del área educativa.
Así, la primera dama participó del acto de apertura del periodo ordinario de sesiones, el 1º de abril, y al día siguiente partió de vacaciones junto a su esposo.
En los ámbitos políticos se esperaba que a su regreso, que se produjo esta semana, diese a conocer su decisión, lo que finalmente hizo, aunque de un modo particular.
No hubo anuncios ni explicaciones públicas. Hasta el propio Larramendi se enteró de la novedad el miércoles a la noche, durante una reunión a la que fue convocado de urgencia por Zúccaro junto al resto de los ediles.
Ayer por la mañana, en tanto, hubo una segunda reunión, esta vez sin el intendente, para comenzar a abordar las temáticas legislativas.
Interna caliente
La asunción de Larramendi en una banca pone en un delicado equilibrio a la interna gremial del distrito. Una pelea que fue acicateada en los últimos tiempos por la intención de Zúccaro de alinear tras de sí a todos los gremios. Incluso a los más enfrentados entre sí.
Ya la propia designación de Larramendi como candidato había generado ruido entre algunas entidades, que tenían otros candidatos para proponerle a Zúccaro. Pero pudo más el encuadramiento común y esa pelea no llegó a mayores.
Distinta fue la situación generada por el gobierno con la creación de la Dirección Gremial, un ámbito que los sindicatos reclamaban dentro gabinete y que Zúccaro entregó a los gremios opositores, nucleados en una CGT paralela conducida por el dirigente mercantil y militante macrista Gustavo “Canario” González.
La presentación de esa nueva Dirección quiso ser mostrada por el gobierno como un acto de unidad sindical. Pero Camioneros, UOCRA y Municipales, entre otros, faltaron a la cita y arruinaron la foto pretendida.
Desde ese mismo momento, Larramendi –que hasta entonces había permanecido en silencio- comenzó a presionar públicamente al intendente para conseguir que Carmen Zúccaro le dejara su banca.
La tarea no le insumió demasiado esfuerzo y ayer empezó a cosechar el fruto.
En el recinto, estuvo presente el secretario general de los Municipales, Luis Molina, uno de los aliados de Larramendi. “Es una alegría que asuma el secretario general de la CGT oficial –le dijo a El Diario- Ojalá esto sirva para la unidad de los gremios”.
El concejal opositor y dirigente del sindicato Químico, Sixto Desanto, también dio la bienvenida a su colega, aunque desde la vereda de enfrente. “Me pone contento. Los dos trabajamos por los proyectos de los trabajadores y no creo que Larramendi se aparte de ese camino. Más allá de las diferencias políticas e ideológicas, nos une el bien de la comunidad de Pilar”, señaló.
De fondo, los camioneros lanzaban el cántico con el que subrayaban la demostración de su fuerza: “Y ya lo ve/y ya lo ve/ hay una sola CGT”.
Dedicatoria
Tras la asunción de Oscar Larramendi como concejal, los militantes camioneros que lo acompañaron dedicaron cánticos al mercantil Gustavo “Canario” González, referente local del sector gremial enfrenado con la CGT de Hugo Moyano.
González no estuvo anoche en el recinto pese a que es asesor del bloque macrista que encabeza Marcelo Criniti.
