Archivos de inteligencia de la Policía Bonaerense, a resguardo de la Comisión Provincial por la Memoria, demuestran que el Ejército coordinó acciones con esa fuerza de seguridad desde 1975 para la represión ilegal en un trabajo conjunto que se intensificó tras el golpe de Estado del 24 de marzo de 1976.
Según declaró ayer la testigo y perito de la Comisión, Claudia Berlingeri, ante el Tribunal Oral Federal 1 que juzga al ex intendente de Escobar Luis Patti por delitos de lesa humanidad, los documentos hallados en el 2000, en la disuelta Dirección de Inteligencia de la Bonaerense, dan cuenta de la interacción entre el Comando de Institutos Militares de Campo de Mayo y la Unidad Regional de Tigre, de la que dependía la seccional de Escobar donde trabajaba el acusado por esos años.
Además demuestran que en la seccional de ese partido hubo detenidos de manera ilegal que luego eran entregados al Ejército, como, según la causa, sucedió con el ex diputado nacional Diego Muñiz Barreto, uno de los casos por los que son enjuiciados Patti, el dictador Reynaldo Bignone, el ex general Santiago Omar Riveros y el ex comisario de Escobar Juan Fernando Meneghini.
Berlingeri exhibió diapositivas de los archivos y legajos digitalizados y se centró en particular en los hallados sobre la represión ilegal en la zona norte de la Provincia de Buenos Aires, dentro de la jurisdicción del Comando de Institutos MIlitares de Campo de Mayo, que puso bajo su órbita a la Unidad Regional de Tigre, que incluía a Escobar y sus subdependencias como Garín, donde estaba Patti desde antes del 1976.
Secreto
Un informe secreto de mayo de 1975 daba cuenta de una reunión el 8 de ese mes en Institutos Militares de Campo de Mayo con jefes policiales de «San Martín, Tigre, de la Brigada de Investigaciones de Martínez y Caseros, lo que muestra a las fuerzas cooperando en el distrito», explicó la perito y docente.
En esa ocasión, los militares encargaron a la policía «ejercer control sobre establecimientos fabriles de la zona, y pasar información cada cinco o diez días para poder tener controlados a los trabajadores que eran delegados o militantes», explicó.
«Son documentos que permiten sostener el vínculo existente entre Institutos Militares de Campo de Mayo y la Policía Bonaerense y otras fuerzas represivas desde antes del año 1976», aseveró.
En el archivo se encontraron informes sobre la estructura de la llamada «zona cuatro» del Ejército en la dictadura, con pruebas que vinculan el accionar de la seccional de Escobar y sus «grupos operativos» en acciones conjuntas con el Ejército.
Ausentes
Durante la jornada de ayer, no asistieron a la audiencia ni Luis Patti ni Reynaldo Bignone, por razones de salud, según se informó al Tribunal.
Patti se quedó en la clínica Fleni de Escobar donde está internado desde antes del inicio del juicio oral porque los médicos informaron que sufre un cuadro de hipertensión con fuertes dolores cervicales y Bignone está internado desde la semana pasada en el Hospital Militar Central.
