La autopista es el principal escenario de las picadas.
A raíz de denuncias que recibió de vecinos del distrito, el concejal opositor Diego Ranieli, del bloque “Unión Celeste y Blanco”, presentó un proyecto de comunicación pidiendo un mayor control por presuntas picadas que se llevarían a cabo en algunas zonas de la autopista Panamericana y hasta en la plaza 12 de Octubre.
El expediente, que ya había sido aprobado en comisión, era tratado en sesión por el Concejo Deliberante al cierre de esta edición. En diálogo con El Diario, Ranieli comentó que “me llegaron denuncias de vecinos que daban cuenta de la realización de picadas, generalmente en Panamericana, entre los puentes de ruta 25 y Guido, también me dijeron que ocurre –no tan habitualmente, pero que ocurre a veces- en la plaza 12 de Octubre, sobre la calle Rivadavia”.
En este último caso, lo llamativo es que las picadas se correrían en ese preciso lugar, en una de las calles emblemáticas del centro, frente al Palacio Municipal. No obstante, más allá de las denuncias recibidas por Ranieli, varios han sido los lectores que en el sitio www.pilaradiario.com han asegurado que frente al espacio verde se realizan actividades de este tipo. A su vez, la situación había recrudecido hace unos dos años atrás, cuando El Diario denunció la realización de picadas en la Panamericana, noches en las que se jugaban fuertes sumas de dinero, lo que obligó al Municipio a ajustar los controles.
Disuadirlos
En el texto de la comunicación presentada por Ranieli se expresa que los accidentes de tránsito “son una de las causas más frecuentes de lesiones y muertes, especialmente entre los jóvenes”, así como que “la modalidad de realizar picadas en las rutas y autopistas viene en aumento”. Además, asegura que en el distrito “se dan casos de picadas, especialmente en la Panamericana y en la calle Rivadavia, frente a la plaza y el edificio municipal”.
Por esto, el proyecto solicita “un mayor control del tránsito vehicular en horas de la noche y los días domingos, sobre autopista Panamericana y en la calle Rivadavia, frente a la plaza de Pilar”.
El concejal indicó que “las denuncias llegaron hace unos días, y luego elaboré el proyecto. Se supone que va a ser aprobado –expresó con relación a lo ocurrido al cierre de esta edición-, porque en comisión se aprobó por unanimidad. Luego se remitirá a la Dirección de Tránsito para que se hagan mayores controles”.
Según Ranieli, el objetivo es “tratar de disuadir a los que hacen picadas, y la única forma es aumentando la presencia de autoridades municipales y policiales, de manera frecuente, para evitar que esto se haga”. Y agregó: “Se van corriendo, cambian de lugares cuando los controlan, es un problema bastante complejo”.
Seguro de la aprobación, el concejal comentó que “con la gente de Tránsito no me contacté, pero ya está planteado el tema, hablé con los concejales oficialistas y ellos se comprometieron a hablar con los funcionarios del área para ver si se pueden reforzar los controles”.