Deberán pagar los privados que sumen cámaras a la red municipal
La nueva tasa solventaría el sueldo de los empleados que controlan las cámaras.
Con la reforma tributaria se creó una tasa denominada “tributo por servicio de control de monitoreo de cámaras de seguridad”, que será abonado por emprendimientos privados que sumen ojos electrónicos al sistema municipal.
El costo de esta nueva tasa será de 500 pesos mensuales por cada una de las cámaras que se monten a la red pública del Municipio.
Con la inauguración del centro de monitoreo, se conoció la idea de que los emprendimientos privados del distrito pudieran sumarse al control que realiza la Comuna aportando sus cámaras.
Incluso, desde varios emprendimientos privados que se encuentran a la vera de la Panamericana se mostraron interesados en la idea de sumarse al sistema, a través del alquiler de los equipos, para que estos estén conectados al centro de monitoreo municipal.
El proyecto es que los ojos aportados por barrios cerrados y countries apunten a sus ingresos y las calles linderas de cada uno de ellos, sirviendo de esta manera de doble función, manteniendo vigilado el acceso y observando las laterales.
Al mismo tiempo, se conoció la propuesta de una ONG, conformada por varios de estos emprendimientos, denominada “Puentes de Pilar”, la cual abarca las urbanizaciones ubicadas entre los kilómetros 50 y 40 de la Panamericana. Ésta proponía la donación de 30 computadoras, por única vez, para las escuelas municipales, a cambio del monitoreo.
Pero finalmente, ayer el titular de la Comisión de Hacienda del Honorable Concejo Deliberante (HCD), Walter Roldán, dio a conocer la creación de este nuevo tributo: “cualquier emprendimiento privado que quiera incorporarse al monitoreo municipal, deberá pagar 500 pesos, por cámara y por mes”, remarcó el concejal, que señaló: “es lo más justo, que puedan solventar las cámaras y el sueldo de los operadores”.
Acoplados
La propuesta de sumarse al monitoreo municipal, lanzada desde los emprendimientos englobados en una ONG, ya había sido presentada, a mediados de 2009 por el secretario de Gobierno Ricardo Male.
Esta propuesta, había sido deslizada por el funcionario, en medio de una ola de delitos ocurridos en las paradas de colectivos de la Panamericana y sus colectoras.
En ese momento, el funcionario explicó que la idea era sumar cámaras y de esa manera tener un beneficio compartido.
En ese momento, sólo se hablaba de que las urbanizaciones privadas aportarían los costosos ojos electrónicos y el Municipio los controlaría, ofreciéndoles a los emprendimientos vigilancia en sus ingresos y calles laterales. Mediante ese plan, podría ampliarse la zona controlada para quienes viven dentro y fuera de los emprendimientos privados, incluso en las paradas de colectivos de la autopista.