Patti no podrá quedarse en la clínica mientras se realizan las audiencias.
El Tribunal que juzga a Luis Abelardo Patti por delitos de lesa humanidad ordenó ayer que el ex intendente de Escobar continúe yendo a las audiencias del proceso, al rechazar un pedido de su defensa basado en su estado de salud, en tanto ayer se sumó un nuevo acusado por el secuestro y asesinato del ex diputado nacional Diego Muñiz Barreto.
Patti faltó en el reinicio del juicio que se realiza en la localidad bonaerense de José León Suárez, pero la presidente del Tribunal Oral Federal 1, Lucila Larrandart, comunicó a sus abogados defensores Silvio Duarte y Alfredo Bisordi que los jueces resolvieron que el acusado continúe asistiendo al proceso, en base a los informes médicos hechos antes del inicio del juicio.
La juez explicó que justamente en base a la situación de Patti sólo se fijaron dos días semanales de audiencia y que está autorizado a seguir el debate desde una ambulancia estacionada en un acceso a la sala o bien desde un salón contiguo como suelen hacerlo el dictador Reynaldo Bignone, el ex general Santiago Omar Riveros y el ex comisario de Escobar Juan Fernando Meneghini.
Ante esta decisión de los jueces se anuló un pedido que se había hecho la semana pasada al Cuerpo Médico Forense para una nueva evaluación del ex subcomisario y Larrandart aclaró que “se han tomado las medidas necesarias para que su traslado no resulte gravoso para su salud”.
Acusado
En la audiencia de ayer se incorporó al juicio un nuevo acusado, el ex oficial del Ejército con base en Campo de Mayo durante la dictadura Martín Rodríguez, acusado de haber participado de torturas y desapariciones de detenidos ilegales en la comisaría de Escobar que fueron llevados al centro clandestino de detención del Ejército, como Muñiz Barreto.
Rodríguez quedó detenido en febrero pasado ante el juez federal de San Martín Juan Manuel Yalj, luego que el abogado de los hijos de Muñiz Barreto, Pablo Llonto, aportó una investigación que lo ubicó como supuesto torturador y oficial de inteligencia de Campo de Mayo cuando el legislador y su secretario Juan Fernández fueron secuestrados allí.
Según un testigo arrepentido, que declarará el jueves próximo ante el tribunal, al nuevo acusado se lo conocía como «Toro» e integraba un grupo de tareas.
El relato pertenece al ex sargento Víctor Ibañez, quien fue guardia del centro clandestino conocido como «El Campito» que funcionaba en el lugar.
Otro testigo y sobreviviente, el ex secretario de Muñiz Barreto, Juan José Fernández, relató que cuando los dos fueron secuestrados en febrero de 1977 en una comisaría de Escobar por Patti primero fueron a la seccional de esa localidad y después a Campo de Mayo.
Ambos fueron arrojados el 6 de marzo adormecidos por inyecciones a un arroyo entrerriano dentro del automóvil de Muñiz Barreto.
Fernández pudo escapar y antes de exiliarse declaró ante un escribano lo ocurrido y habló del ahora nuevo acusado.
El ex secretario, ya fallecido, dijo haber escuchado llamar por su nombre a uno de sus torturadores, Rodríguez, durante una conversación telefónica ocurrida delante de él.
En base a esto el abogado Llonto requirió informes sobre cuántos oficiales con ese apellido había en Campo de Mayo en esa época y resultó que sólo una persona respondía a ese nombre.
Al mostrarle la foto al sargento Ibáñez, éste lo identificó y dijo que era uno de los «torturadores» más sanguinarios y que hacía firmar 08 de vehículos a los secuestrados para quedárselos.