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Secretos en Reunión

17 de octubre de 2010 - 00:00

 

Por aire y tierra

El concejal Gustavo Trindade no se resigna a perder su protagonismo en las Fiestas Patronales. Bajado del escenario principal donde solía cantar cuando integraba las filas del zuccarismo, ahora le apunta al desfile tradicional como territorio de su campaña.

Esta semana, no sólo sorprendió a todos con un avión publicitario surcando el cielo con su nombre –sí que mal escrito- sobre la cabeza de la plana mayor del gobierno municipal, sino que también se las ingenió para desfilar de a caballo con un centro tradicionalista.

Esta vez, a diferencia del año pasado, el edil decidió no darle la espalda al palco oficial al pasar frente a él. Al contrario, vestido de gaucho saludó a uno y otro lado de la calle durante su paso lento.

El que eligió no saludarlo  esta vez fue el intendente Humberto Zúccaro que, durante el paso del opositor –que debe haberle parecido eterno- clavó la mirada en un punto muy lejano del horizonte.

 

Molesto

No tuvo suerte el cronista de El Diario que intentó durante buena parte del viernes contactar al secretario de Planeamiento municipal, Enzo Basile. La intención era conocer, de primera mano, si el cerramiento de una vereda por parte del country Mapuche se realizó con autorización del Estado o, por el contrario, fue un hecho ilegal.

Pero no: el funcionario eligió no dar respuestas: que está en reunión, que ya se retiró y no regresa, que déjeme su teléfono, los colaboradores de Basile filtraron la requisitoria. Eso sí, hubo quiénes contaron lo molesto que se lo había visto al funcionario tras leer las publicaciones periodísticas que daban cuenta de la ocupación del espacio público. 

 

Chequeo

Dicen que fue rutina. Aseguran que estaba programado. Pero el ingreso del intendente Humberto Zúccaro al Hospital Austral –su clínica de cabecera- para realizarse un chequeo generó toda clase de rumores esta semana. Sobre todo, porque su presencia en un acto oficial con funcionarios nacionales estaba anunciada para la misma hora y no se comunicó su ausencia hasta que fue inevitable. Fuentes oficiales informaron que el chequeo tuvo que ver con el sistema coronario.

Hay incluso quienes juran haberlo visto volver a fumar en los últimos días, una adicción contra la que lucha –al parecer sin demasiada suerte- desde hace años con varias internaciones incluidas.

 

Paciencia divina, pero poca

El tradicional desfile de las Fiesta Patronales se realizó el pasado 12 de Octubre siguiendo la habitual liturgia cansina que, como cada año, generó no pocas quejas entre padres y docentes de alumnos que debieron soportar un buen plantón antes de pasar frente al palco, al menos los que quedaron en pie tras la ola de desmayos.

Los que esta vez encontraron una salida contra el aburrimiento y el cansancio fueron las autoridades religiosas. Tanto el obispo Oscar Sarlinga como los curas Tomás Llorente de Alberti y Jorge Ritaco de Pilar dejaron el palco pocos minutos después de los discursos, cuando el desfile aún estaba en ciernes.

 

 

 

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