Piden informes por el country que alambró una vereda
El doble alambrado tiene unos 500 metros de largo por 3 de ancho.
La presidenta del bloque de concejales oficialista del Concejo Deliberante, Liliana Alfaya, pidió ayer al área de Obras Públicas que informe si existe en esa dependencia algún trámite iniciado por el club de campo Mapuche para que se le permita anexar a su perímetro unos 1.500 metros cuadrados de veredas públicas sobre la calle Leandro Alem, en La Lonja.
Consultada por El Diario, la edil señaló que el Concejo Deliberante no tiene registros de haber concedido dicho permiso ni en el período actual ni en los anteriores.
La duda surgió luego que vecinos del barrio El Buen Amigo, de La Lonja, manifestaran sus quejas por la apropiación por parte del country de unos 500 metros de veredas sobre la calle Alem, un camino habitualmente muy transitado por trabajadores que, a pie o en bicicleta, lo utilizan para unir el trayecto entre la ruta 8 y la Panamericana.
Tras la aparición de una nota en la edición de ayer de El Diario dando cuenta del conflicto, Alfaya aseguró que realizó las averiguaciones del caso en el Concejo con resultado negativo.
De todos modos, el Concejo sí autorizó el uso del espacio público al country pero en la Calle Derqui, otra de las laterales de la urbanización que al igual que Alem une también la Panamericana con la ruta 8. En ese caso, los alambrados aún no se colocaron.
En Alem, sin embargo, el doble cerco data ya de más de un año. Desde entonces, los trabajadores que habitualmente usan esas veredas deben caminar por el medio de la calzada que, al ser de tierra, se vuelve intransitable los días de lluvia. Es que en la vereda de enfrente hay largos trechos descampados sobre los pastizales que ganaron sin control la senda que debiera ser usada por los peatones dejándola inutilizable.
Reclamos
El reclamo fue presentado por vecinos del barrio El Buen Amigo en las últimas semanas a través del radicalismo local, partido al que están afiliados algunos de los autores del pedido.
Uno es Emilio Luque, quien le contó a El Diario que la vereda cerrada por el country tiene un uso intenso: “Lo usamos los del barrio y muchos que se bajan del colectivo en la ruta 8 y van a trabajar a los countries del otro lado de la Panamericana”, contó.
Pero como el camino transitable que quedó ahora es una huella muy angosta pegada al cerco, es casi imposible transitarla sin tocar el nuevo alambrado perimetral. Y cuando eso pasa, en apenas unos minutos aparecen las camionetas de la empresa de vigilancia Watchman, contratadas por el country, para reclamar a los vecinos que se alejen del perímetro.
Luque volvió a reunirse el jueves con la presidenta de la UCR, Claudia Zakhem. Ayer, la dirigente adelantó que la semana que viene formalizará el reclamo ante el Municipio.
“Muchos vecinos piden que si quieren la vereda, aunque sea mejoren la calle para que puedan caminar”, dijo Zakhem.
Garitas
En el año 2003, el Concejo Deliberante había autorizado al country Mapuche a instalar garitas de vigilancia sobre la vereda en varios puntos de su perímetro. Ese permiso incluía las calles Derqui y Alem. La última actualmente en discusión por haber sido cerrada su vereda con alambrados.
De todos modos, aquella autorización incluía expresamente una mención al cobro de la tasa por ocupación del espacio público, una cláusula que el comodato recientemente otorgado para alambrar toda la vereda de la calle Derqui no incluye.