Continúa la investigación por el crimen de Roberto Wolfenson, quien fue hallado golpeado y estrangulado en su casa del country La Delfina, de Presidente Derqui. Por estas horas, los pesquisas creen que fue atacado por una sola persona, aunque sigue sin determinarse el móvil.
De acuerdo a lo indicado en las últimas horas por el sitio Infobae, a los investigadores les llamó la atención la prolijidad que hallaron tanto en la escena del crimen como en el resto de la vivienda, teniendo en cuenta la cantidad de lesiones que presentaba el ingeniero.
Lo único que se halló en la habitación de huéspedes (donde apareció el cadáver) fue un grupo de pequeñas manchas hemáticas en la base del radiador, justo donde estaba la cabeza de la víctima, más allá de la sangre alrededor del cuerpo. Tampoco hay signos de lucha, a pesar de que el cuerpo presentaba numerosos signos de defensa.
A su vez, de acuerdo al informe que recibió el fiscal Germán Camafreita, de la UFI N°3 de Pilar, la médica legista “consideró que el asesino es una persona de gran fuerza muscular y grande”. En este sentido, “no descartó que pudiera ser una mujer, pero es difícil”.
De la misma manera, por el poco espacio existente en el cuarto en que se halló el cuerpo, consideran poco probable que haya habido más de un asesino.
En base a estos datos, Infobae indicó que ya se tiene un perfil del homicida: una persona de contextura robusta y de metodología prolija y organizada.
Entre las líneas que investigan se incluye desde una trama familiar por temas económicos hasta la relación con vecinos de La Delfina o con empleados de mantenimiento y parquizado.
Mientras tanto, se siguen analizando las imágenes disponibles, como las de una cámara de seguridad encontrada cerca del lote donde ocurrió el crimen, o bien los DVD de tránsito de ese día.
En cuanto al arma homicida, se sabe que Wolfenson murió estrangulado pero aún se busca determinar si el asesino actuó con una tanza, un lazo o un cable.