La justicia le concedió la libertad asistida a Pablo García Aliverti, quien cumple una condena por el homicidio culposo del vigilador Reinaldo Rodas, ocurrido en Pilar, en 2013, cuando lo atropelló con su auto y llevó su cuerpo incrustado en el parabrisas por 17 kilómetros.
Pese a la resolución judicial, por ahora García Aliverti seguirá preso hasta que se resuelga la apelación del Ministerio Público Fiscal.
Aliverti, que tenía 1,45 gramos de alcohol por litro de sangre al momento del hecho, fue acusado de homicidio culposo y condenado en 2017 por el Tribunal Oral en lo Criminal N°6 de San Isidro a 4 años de prisión. La Cámara de Apelaciones redujo esa condena a 3 años y medio y ordenó su detención en abril del 2022, cuando la sentencia quedó firme, más de 9 años después del hecho.
La libertad asistida se le otorgó tras haber cumplido 1 año y medio de prisión, en base a su buen comportamiento en la cárcel. Pero, como la fiscalía general de San Isidro apeló, por ahora seguirá en prisión hasta que se expida la Cámara de Casación bonaerense, lo que podría ocurrir en los próximos días.
El principal argumento para la obtención del beneficio, que se otorgó en un fallo dividido, fue la buena conducta de García Aliverti y porque estudia en el penal en el que está alojado, que es la Unidad N° 31 del Servicio Penitenciario, en Florencio Varela.
“El Departamento Técnico Criminológico del Servicio Penitenciario Federal concluyó, por unanimidad, que el penado registra un pronóstico de reinserción social favorable, carece de sanciones disciplinarias, ha reflejado una buena adaptación a las normas vigentes intramuros, al trato con sus pares y al personal penitenciario”, dice el escrito en el cual se apoyaron los magistrados.
Además, el mismo informe recalca que “su referente afectivo (padre, el periodista Eduardo Aliverti) lo ha acompañado de manera comprometida desde el momento de su detención”.
El hecho
El hecho ocurrió en la madrugada del 17 de febrero del 2013, cuando García Aliverti había salido de un boliche del corredor nocturno de Pilar y viajaba por la Panamericana en su Peugeot 504 bajo los efectos del alcohol.
A la altura del kilómetro 52 del ramal Pilar embistió desde atrás la bicicleta en la que se desplazaba Reinaldo Rodas, un vigilador de country, de 53 años, que murió casi al instante.
Con el cadáver incrustado en el parabrisas de su auto, García Aliverti manejó 17 kilómetros hasta que frenó en una cabina de peajes.
Tardó 15 minutos en recorrer los 17 kilómetros. “No podía hacer otra cosa porque el cuerpo del hombre me impedía tocar la palanca de cambios”, fue lo que dijo para excusarse de su accionar.