Crimen de La Delfina

Encontraron ADN de la sospechosa en las uñas de la víctima

Rosalía Soledad Paniagua está detenida por el asesinato de Roberto Wolfenson. También hallaron sus rastros genéticos en la escena del crimen. ¿Fin del misterio?

13 de junio de 2024 - 16:22

Un peritaje científico confirmó la hipótesis del Ministerio Público Fiscal de que Rosalía Soledad Paniagua fue la homicida de Eduardo Wolfenson Band, el ingeniero asfixiado en su casa del country La Delfina, en Pilar, crimen ocurrido el 22 de febrero pasado. El fiscal de Pilar, Germán Camafreita, a cargo de la investigación, recibió el informe sobre el análisis de las muestras de ADN halladas en la escena del crimen y se confirmó que el patrón genético hallado debajo de las uñas de la víctima es compatible con el de Paniagua, la empleada doméstica que estaba haciendo una suplencia en la casa de la víctima.

También se determinó que los tres cabellos encontrados en la habitación donde mataron a Wolfenson Band corresponden a la empleada doméstica detenida con prisión preventiva acusada de “robo calificado por el uso de arma utilizada de forma impropia en concurso real con homicidio criminis causae”.

Wolfenson Band fue estrangulado con un elemento fino en una de las habitaciones de la planta alta de su casa del lote 397 del barrio privado situado en Presidente Perón 1351, en la localidad de Derqui. Su cuerpo fue hallado poco después de las 16.20 del viernes 23 de febrero pasado. Cuando fue descubierto, el cadáver estaba “boca arriba, contra un rincón y con la cabeza debajo de un radiador”. Presentaba golpes en la cara, más precisamente en una ceja, la frente y hasta un corte en un pómulo, un fuerte impacto en la nariz y un corte interior producto de otro golpe en la boca, con una lesión en la parte interna de una de las mejillas. El crimen habría ocurrido 24 horas antes.

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ACUSADA. Las pruebas de ADN complican aún más la situación de Rosalía Paniagua. 

ACUSADA. Las pruebas de ADN complican aún más la situación de Rosalía Paniagua.

La última persona que vio con vida al ingeniero fue Paniagua. Una de las claves para imputarla y ordenar su captura fue la activación del teléfono celular de la víctima en la estación de Derqui, donde la sospechosa tomó el tren para ir a su casa de Williams Morris, en el partido de Hurligham.

“A las pruebas tecnológicas que permitieron la detención de Paniagua ahora se sumó una prueba irrefutable, que es el peritaje genético que confirmó la existencia de ADN de la sospechosa en la escena del crimen y debajo de las uñas de los dedos meñique y mayor de la mano derecha de la víctima. Esto indica que fue la empleada doméstica fue quien atacó al ingeniero asesinado”, sostuvo una fuente judicial, según publicó el diario La Nación. También se confirmó que una muestra hemática levantada de una funda de una almohada es compatible con el ADN de Paniagua.

“Dos de los cabellos encontrados y analizados estaban al lado del cuerpo de la víctima. Los peritos que hicieron el análisis genético explicaron que el hecho de que se haya encontrado ADN de Paniagua debajo de las uñas de la víctima significa que, en su intento de defenderse, Wolfenson Band llegó a arañar a la su atacante”, sostuvo un detective judicial al mismo medio.

El peritaje genético fue hecho por especialistas del Laboratorio de Genética Forense del Ministerio Público Fiscal bonaerense, situado en Junín.

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