Mejora la nena apuñalada por su madre y la mujer continuará internada

La menor está en el hospital Falcón al cuidado de un familiar materno. Su hermano de 11 años murió en el ataque. La homicida permanece en el hospital Sanguinetti y podría ser trasladada a un psiquiátrico.
jueves, 2 de septiembre de 2021 · 11:37

A un día del hecho policial que conmocionó al distrito en el que una mujer de 30 años asesinó a puñaladas a su hijo de 11 años e hirió a su hija de 9 en su casa de Villa Rosa, la nena se recupera en el hospital Federico Falcón. Mientras que la homicida continúa internada en el hospital Sanguinetti y por el momento no está previsto que preste declaración. 

El horror se desató poco antes del mediodía de ayer en una vivienda ubicada en la calle De la Cárcova al 2200 en el barrio Manzanares de Villa Rosa. Allí, Verónica Beatriz Gaitán atacó con un cuchillo a sus pequeños hijos, provocándole la muerte al mayor de ellos, Thiago, quien recibió dos heridas profundas en el esternón -una muy cercana al corazón- y en el cuello. 

Mientras que Ludmila, la más chica, fue atacada en el antebrazo y en los hombros, antes de lograr escapar para pedir ayuda y salvar su vida.  Tras ser trasladada de urgencia por un patrullero que la encontró ensangrentada y llorando en la calle, fue atendida en la sala de primeros auxilios de la localidad. Luego, en una ambulancia, fue derivada al hospital Falcón, donde hoy permanece internada y fuera de peligro, al cuidado de una tía materna.

En tanto que la homicida sigue ingresada en el hospital Sanguinetti de Pilar. El primer dictamen psiquiátrico sobre la mujer indicó que "existe riesgo cierto e inminente para sí y para terceros". Fuentes de la investigación revelaron que se aguardarán distintos peritajes y es probable que, luego, sea derivada a un centro de salud mental, donde quedará alojada con custodia policial.

A raíz del trágico suceso, investigadores consultaron a otros familiares acerca de la salud mental de la detenida y todos coincidieron en que tenía problemas psiquiátricos pero que no se trataba ni tomaba medicación.

Testimonios de vecinos a los que accedió El Diario coincidieron en que a Gaitán se la veía "como ida" y que aparentaba padecer trastornos piscológicos. 

Al momento de la llegada de los efectivos policiales, la mujer se encontraba sentada en el piso junto al cadáver de su hijo que estaba boca abajo, clavando de forma repetida el cuchillo en el piso. Debajo de su pierna había otra cuchilla, por lo que se estima que podría haber utilizado dos armas blancas. 

La puerta de su vivienda se encontraba cerrada con llave, por lo que los efectivos aguardaron la llegada del marido, un hombre de 46 años que trabajaba como albañil a unas seis cuadras del lugar, para que abriera. Junto a los policías se encontraba también el suegro de la mujer, de 75 años, que vivía en una vivienda ubicada en la parte delantera del terreno y que si bien escuchó llantos por parte de su nieta, no se alertó. 

Hasta el momento se desconoce el móvil que llevó a la mujer a cometer el filicidio. Según trascendidos, en sus primeras declaraciones habría manifestado  que "un pájaro me pidió que mate a mis hijos" y también habría dicho que su hijo iba a ser llevado a un ritual umbanda. 

Tampoco se descarta que el ataque haya estado vinculado con problemas de pareja. Según allegados al marido, de acuerdo con relatos que él compartió en horas de trabajo, en el último tiempo eran constantes las escenas de celos que la homicida le realizaba. 

Gaitán quedó detenida e imputada por “homicidio y lesiones agravadas por el vínculo", delitos que prevén prisión perpetua. La causa está en manos de la UFI Nº2 de Pilar a cargo de Andrés Quintana. 

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