El Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 1 de San Isidro que tuvo a su cargo el juicio por el encubrimiento del crimen de María Marta García Belsunce, cometido en 2002 en el country Carmel de Pilar, sobreseyó a Horacio García Belsunce y a Juan Hurtig -hermano y hermanastro de la víctima- y al vecino Sergio Binello, al declarar extinguida la acción penal por la preescripción de la causa.
En un fallo que está fechado el 26 de febrero, pero que los abogados dicen que recién les fue notificado ayer, los jueces Alberto Ortolani, María Elena Márquez y Ariel Introzzi Truglia sobreseyeron a estos tres imputados que habían sido condenados en 2011.
El argumento central del TOC 1 es que el delito por el que fueron condenados (encubrimiento agravado) tiene una pena máxima de seis años y que ya pasaron más de ocho sin que los imputados tengan una sentencia firme.
Lo curioso de este fallo es que la condena había sido confirmada en 2015 por el Tribunal de Casación y estaba apelada ahora ante la Suprema Corte de Justicia bonaerense, que nunca se expidió sobre la causa.
“Se vislumbra que el último acto interruptivo de la prescripción tuvo lugar con fecha 4 de noviembre de 2011, oportunidad en la cual este Tribunal dictó veredicto y sentencia condenatoria respecto de los imputados Sergio Binello, Juan Hurtig y Horacio García Belsunce, por lo que al día de la fecha se computa un tiempo de ocho años, tres meses y dos días, encontrándose sobradamente cumplido el plazo del instituto bajo análisis”, señala Ortolani en el fallo.
El 4 de noviembre de 2011, el TOC 1 condenó por “encubrimiento” al hermano de María Marta y le dictó una pena de cuatro años de prisión; a Hurtig, de tres y medio; y a Binello de tres años.
También hubo otros dos condenados por el mismo delito: Guillermo Bártoli, a cinco años, pero el cuñado de la víctima falleció en 2014, y el médico Juan Ramón Gauvry Gordon, a tres años, aunque en su caso el Tribunal de Casación lo absolvió en 2015.
En aquel juicio de 2011, el TOC 1 había dado por probado que todos sabían que María Marta había sido asesinada y realizaron distintas maniobras para encubrir el homicidio, como alterar la escena del crimen, gestionar un certificado de defunción “trucho”, evitar que llegara la policía y tirar una bala por el inodoro.




