A 18 AÑOS DEL CRIMEN

“Ahora sí voy a morir inocente y quiero saber quién mató a mi mujer”

Carlos Carrascosa quedó absuelto de manera definitiva en la causa por el homicidio de su esposa. Dijo que lloró al conocer la decisión y cargó contra el fiscal Molina Pico.
jueves, 10 de diciembre de 2020 · 20:06

Carlos Carrascosa quedó absuelto de manera definitiva en la causa por el homicidio de su esposa María Marta García Belsunce, luego de que la Corte Suprema de Justicia de la Nación rechazara la última apelación que había presentado el Ministerio Público Fiscal bonaerense, informaron fuentes judiciales.

A 18 años del crimen cometido el 27 de octubre de 2002 en el country Carmel de Pilar y con un período de siete años y medio en los que el viudo estuvo preso, este fallo dejó firme la absolución que, tras una revisión de la causa, el Tribunal de Casación bonaerense había dictado en 2016 para Carrascosa (75).

El viudo aseguró que lloró al conocer el fallo de la Corte Suprema que lo absolvió de manera definitiva en la causa por el crimen de su esposa María Marta García Belsunce, a la vez que afirmó que ahora sí podrá “morir inocente” y que su objetivo es “saber quién asesinó” a su mujer.

Además, Carrascosa le dijo al fiscal Diego Molina Pico, quien tuvo a su cargo la instrucción de la causa por el crimen de su esposa, que “errar es humano” pero que “no tuvo la sabiduría de reconocerlo”.

La siguiente es una breve entrevista telefónica que Carrascosa (76) mantuvo con Télam desde su casa en el partido de Luján.

-¿Cómo recibió la noticia de que después de 18 años la Justicia lo declaró inocente de manera definitiva?
- Estoy en mi casa, en Luján, y no paro de llorar desde que mi abogado Fernando Díaz Cantón me confirmó la novedad. Siempre sostuve que era inocente y que la Justicia se había equivocado conmigo y mi familia.

-Usted había dicho que necesitaba morir inocente, ¿qué va a hacer a partir de ahora?
- Lo primero será ir a juntarme a tomar algo con unos amigos para intentar bajar tantas emociones. El primer objetivo está cumplido, ahora sí voy a morir inocente. El domingo cumplo 76 años. Y ahora viene el objetivo principal: saber quién mató a mi mujer. En los próximos días me voy a poner a trabajar para el juicio.

-¿Cree que en el tercer juicio, que se va a realizar con Nicolás Pachelo y dos exvigiladores, va a surgir la verdad?
- Esperemos que sí. Siempre alguno se puede quebrar, hay testigos que nunca se sabe qué van a declarar. Nunca se sabe, pasaron 18 años pero la esperanza está. Siempre aparecen datos, aparecen cosas y no hay que bajar los brazos. En estos días me juntaré con el abogado querellante.

-¿En este momento, se acuerda de alguien especial, después de haber pasado 7 años y medio preso?
- De mis compañeros de celda en el penal de Campana. Tanto del que tuve primero como el segundo, que siempre fueron dos cracks conmigo. Uno todavía está encarcelado pero no lo puedo ir a visitar. Ya me llamó un ratito por teléfono.

-¿Algún mensaje para el fiscal Diego Molina Pico, el hombre que lo acusó y lo llevó a prisión?
- Errar es humano, lástima que erró tanto y no tuvo la sabiduría de reconocerlo. No es de hombre de bien no reconocer los errores.

QUEDÓ FIRME 
Las claves del fallo de absolución 
Las claves del fallo del Tribunal de Casación bonaerense que en diciembre de 2016 absolvió a Carlos Carrascosa en la causa por el crimen de su esposa, María Marta García Belsunce, según el voto del camarista Víctor Violini, son las siguientes:

  • El horario en que según el fiscal (Diego Molina Pico) se cometió el homicidio se encuentra desautorizado por el horario dado por los médicos que realizaron la autopsia, conforme lo declararan en un juicio posterior, pues en este expediente, el fiscal nunca los citó para interrogarlos a este respecto.
     
  • Aun haciendo caso omiso de las sucesivas modificaciones en aspectos fácticos esenciales (de la acusación), lo que resulta es que si Carrascosa llegó a su domicilio en el horario que afirma el fiscal, no es posible que sea el autor del homicidio, porque la desautoriza la prueba médica que omitió producir, pero que se llevó a otro juicio.
     
  • Las dos afirmaciones precedentes, en la tesis fiscal, se sostienen en prueba testimonial que resultó contradictoria a lo largo del expediente, que no dice necesariamente lo que el fiscal dice que dice, en prueba que no existe (la pelea previa, la “mucama” nunca identificada que habría prestado servicios en la casa del encartado el día del hecho).
     
  • También se basan en prueba que dice exactamente lo contrario a lo pretendido (la brutal golpiza que no surge de las constancias de la autopsia); en datos que se silencian para no perjudicar la tesis acusatoria, perdiendo de vista que la labor del fiscal es objetiva (resultados negativos de los peritajes de ADN); en afirmaciones que no se tuvieron por probadas (pago y acuerdo con el médico Juan) Gauvry Gordon y (la masajista Beatriz) Michelini, y en móviles que no pudieron ser acreditados (cartel de Juárez), por citar sólo algunas de las inconsistencias antes explicadas.
     
  • Resulta indudable que la tesis referida al accidente fue sugerida en primer término por el encartado, pero ello, por sí solo, no basta para afirmar que se cometió delito. Y en este tópico, ante todo, debe tenerse presente que no se tuvo por probado que se acondicionara el cuerpo, ni que se cerraran las heridas con pegamento, ni que el encartado hubiera ordenado limpiar el lugar, ni que se hubiera intentado cremar el cadáver.
     
  • No existe prueba que acredite que Carrascosa haya decidido deshacerse del proyectil encontrado en la vivienda (“pituto”), sino que por el contrario, permitió el acceso a su propia vivienda luego de que los coimputados hicieran saber al fiscal de su existencia, colaborando con la incautación del elemento de prueba que quizás, fue el de mayor peso incriminatorio.
     
  • No sólo no se ha probado que el acusado condicionara la labor de los empleados de la funeraria, sino que a estar a los dichos de éstos, fue precisamente la persona que removió los obstáculos para que procedieran con sus tareas.
     
  • Pese a las irregularidades detectadas con la tarea de limpieza de las manchas de sangre y los consecuentes peritajes, sus resultados, en cuanto se procedió a identificar y cotejar ADN, dieron todos resultado negativo con respecto a Carrascosa.
     
  • Tampoco puede tenerse por probado que se impidiera el acceso de terceras personas al cuerpo, si dicha negativa sólo se verificó respecto de dos personas extrañas a la familia, y por el contrario, se probó que no sólo familiares, sino amigos y aún terceros tuvieron contacto con el cuerpo.
     
  • En lo que atañe al móvil del delito, el fiscal aludió a una conexión con el cartel de Juárez, mediante la cita de los negocios de terceras personas que, aunque ligadas al imputado por conocimiento, no implican necesariamente que el mencionado estuviera involucrado.
     
  • El fiscal afirma que cuando el imputado llegó a su domicilio, “continuó una discusión que había comenzado el día anterior (... y) que pasó a mayores, transformándose en agresión física”. No existe ninguna prueba que la sustente. Todos los testimonios rendidos dieron fe de la buena relación que tenía el matrimonio.
     

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Comentarios

11/12/2020 | 01:18
#0
Allí Carrascosa junto a su mujer agonizante. Arrastra a la bañera para sumergir y así diluir la sangre que escupen sus cinco heridas. Borra los rastros y empieza con la idea de que fue un accidente. Las innumerables maniobras de ocultamiento Tratar de fraguar el certificado de defunción, de que un familiar hiciera gestiones para bloquear la presencia policial, de acomodar el cadáver disimulando las heridas y de impedir el acercamiento al cuerpo e incluso de evitar que los de la funeraria manipulen el cadáver. El tema de arrojar al inodoro el plomo hallado bajo el cuerpo de la víctima