Minutos antes de las 14 apareció Verónica Martín Abregú, mujer que este martes había salido de su trabajo, en CABA, con rumbo a Pilar, para buscar a sus hijas. Desde ese momento no se sabía nada de ella.
Minutos antes de las 14 apareció Verónica Martín Abregú, mujer que este martes había salido de su trabajo, en CABA, con rumbo a Pilar, para buscar a sus hijas. Desde ese momento no se sabía nada de ella.
En las primeras horas de esta tarde, de acuerdo a lo averiguado por El Diario, Verónica se presentó espontáneamente en una comisaría porteña. "Su estado de salud es bueno desde el punto de vista físico. Seguramente se harán pericias para determinar su estado psíquico y psicológico", expresó la fuente consultada.
Empleada de una panadería, Verónica viajaba con una compañera de trabajo en un subte de la línea D, hasta que se separaron en la estación Pueyerredón. La mujer pensaba viajar a Pilar para buscar a sus hijas, que estaban en el distrito junto a su exmarido, pero en cambio desapareció sin dejar rastros.
Al llamarla, el teléfono celular de la mujer siguió sonando -sin ser atendido- hasta la tarde del miércoles. Luego, ya respondió directamente el contestador, como si hubiese sido apagado.
Si bien Abregú apareció sana y salva, aún resta determinar si se ausentó por decisión propia o si fue de alguna manera privada de su libertad.
