Un dramático episodio tuvo lugar este sábado por la tarde en la cancha de Manzone cuando un hombre que jugaba un partido de fútbol falleció por un paro cardiorrespiratorio. Se llamaba Silvio Varag, tenía 47 años y era padre de dos hijos y sus compañeros lo describieron como “un tipo bárbaro”.
Un hombre murió mientras jugaba un partido de fútbol
Eran pasadas las 15.30 cuando Varag, que desde hacía dos años jugaba como número 5 del Polideportivo Agustoni en la Asociación Pilarense de Fútbol, se desplomó. Recién había comenzado el segundo tiempo y a pesar de que intentaron reanimarlo en el lugar practicándole maniobras de RCP, murió minutos después al llegar al hospital.
Rubén, compañero del hombre, contó en diálogo con el programa Código Plaza que nada hacía suponer el trágico desenlace y, de hecho, durante el entretiempo los integrantes del equipo estuvieron riendo y haciendo bromas como solían hacerlo pero al comenzar el segundo tiempo, a los 5 minutos cayó desplomado en el piso.
Ante la tardanza de la ambulancia y la falta de presencia médica en la cancha, uno de los presentes comenzó a practicarle RCP mientras lo cargaban en la caja de una camioneta para llevarlo hasta la sala de primeros auxilios más cercana, a unas 6 cuadras.
En este punto, el amigo de la víctima calificó lo sucedió como “una desgracia que nos golpeó muchísimo” y, asimismo, expresó: “Es lamentable lo mucho que tardó la ambulancia, los pocos recursos que tiene una sala de primeros auxilios de dos lugares grandes como Manzone y Villa Astolfi que están alejados del centro y que no pueden tener mejor servicio. Era una sala chica en la que mucho no se podía hacer”.
Más allá de que en la sala de primeros auxilios el personal que lo atendió hizo lo que estaba a su alcance para poder salvarle la vida y además de continuar haciéndole RCP, le pusieron oxígeno, en el lugar, Varag volvió a tener un paro cardiorrespiratorio.
Desde la sala llamaron a una ambulancia pero “lamentablemente tardó mucho para trasladarlo al hospital y el desenlace fue fatal”.
Ese mismo sábado, Silvio Varag, vecino de José León Suárez que hacía dos años jugaba para Poli Agustoni, cumplía 24 años de casado junto a su esposa, con la que tenía dos hijos.
Sus amigos y compañeros lo describieron como “un tipo bárbaro, macanudísimo y muy correcto que siempre estaba a pura sonrisa”. A partir de lo sucedido, son muchos los que se replantearon si seguir jugando o no.