Dos robos sobre la calle Rivadavia en pleno microcentro pilarense volvieron a encender las alarmas y la preocupación de los comerciantes que, una vez más, apuntan contra la falta de patrullaje y la ineficacia de las cámaras de seguridad del Municipio.
El sábado a la mañana rompieron la vidriera y sustrajeron varios artículos del local de venta de electrodomésticos Pardo, que está a solo 30 metros de una cámara de seguridad del Municipio, tipo domo.
Mientras que en la madrugada del domingo, violentaron la persiana de un local de venta y reparación de celulares, ubicada frente a la Comisaría de la Mujer y a cien metros de la Comisaría 1ª. El robo a Pardo, ubicado en la cuadra que fue inaugurada con mejoras hace unas semanas, Rivadavia entre Independencia y Fermín Gamboa, ya había sufrido un intento días antes.
Según contó la encargada del local, el jueves pasado tras cerrar en el intervalo de 12 a 16, delincuentes barretearon la puerta intentando ingresar en pleno mediodía (12.30), aprovechando la tormenta y la poca gente en la calle, a los ladrones no les importó el horario.
Pero lo más llamativo es que la cámara que está a apenas unos metros no registró el hecho. Así como tampoco lo hizo a las 6.30 de la mañana del sábado, cuando los delincuentes levantaron una de las nuevas rejillas de desagüe y rompieron la vidriera.
Tras el golpe, que por el grosor del vidrio y el peso de la rejilla debieron hacerlo, al menos, dos personas, saquearon todos los artículos que el comercio exponía como posibles regalos para el Día de la Madre.
“Habíamos preparado la vidriera con secador de pelo, planchitas para el pelo y otros productos”, contó la encargada y agregó: “me llamaron, vine y solo estaba el hombre de la alarma, la policía nunca vino”, explicó la mujer.



