Este fin de semana, la zona se conmocionó por el hallazgo del cadáver de un hombre en su casa del barrio Monterrey, de Presidente Derqui: presentaba un avanzado estado de descomposición y se sumaba la macabra particularidad de que su perro, para no morir de hambre, había comenzado a comer el cuerpo, sobre todo el rostro.
La autopsia realizada en la tarde del domingo, en la morgue de San Fernando, arrojó resultados contundentes: la muerte se produjo por un paro cardiorrespiratorio no traumático, sin evidencias de criminalidad, tal como indicó el periodista Diego Recchini, de la agencia Télam.
El fallecido era Gustavo Patrón, profesor universitario de 58 años de edad que vivía en una casa ubicada en la calle San Ignacio, entre La Pampa y Paraná. El cuerpo fue hallado por su hijo. El caso dejó abiertas algunas sospechas ya que la víctima, en el año 2016, había denunciado la venta de títulos truchos en la Universidad de Morón.
El cuerpo de la víctima fue hallado por su hijo de 35 años quien al llegar a visitar a su padre después de más de veinte días de no verlo, lo halló sin vida en interior de la vivienda.
Al lugar arribó una ambulancia del SAME cuyo médico constató el fallecimiento de la víctima. El cuerpo se encontraba sentado en un sillón del comedor y presentaba un avanzado estado de putrefacción y su cráneo se hallaba sin tejidos cadavéricos. En interior de la vivienda se encontraba junto a la víctima su mascota, un perro de raza labrador, quien a simple vista habría sido quien devoró parte del rostro de su dueño. En tanto se informó que el interior de la casa se hallaba ordenaba y aparentemente sin faltantes.
Fin del misterio por la muerte de un profesor
La autopsia reveló que el hombre de 58 años hallado en su casa sin vida, falleció de un paro cardiorrespiratorio no traumático. Su perro le había comido parte del rostro.