Un profesor universitario de 58 años de edad fue hallado muerto en su casa del barrio Monterrey de Presidente Derqui. La policía informó que el fallecimiento data de al menos 10 días y al ser encontrado tenía la cara comida por su perro, que estaba junto a él y que probablemente comió para no morir de hambre.
El hallazgo fue realizado en una vivienda ubicada en calle San Ignacio, entre La Pampa y Paraná, donde se constató que había un hombre sin vida. Al lugar arribó personal policial del destacamento local, entrevistándose con un hombre, de 35 años, quien dijo ser el hijo del fallecido.
El mismo le señaló a la policía que al llegar a visitar a su padre después de más de veinte días de no verlo, lo halló sin vida en interior de la vivienda. La víctima fue identificada por los efectivos, como Federico Gustavo Patrón, domiciliado en Capital Federal.
Al lugar arribó una ambulancia del SAME cuyo médico constató el fallecimiento de la víctima. El cuerpo se encontraba sentado en un sillón del comedor y presentaba un avanzado estado de putrefacción y su cráneo se hallaba sin tejidos cadavéricos.
En interior de la vivienda se encontraba junto a la víctima su mascota, un perro de raza labrador, quien a simple vista habría sido quien devoró parte del rostro de su dueño.
En tanto se informó que el interior de la casa se hallaba ordenaba y aparentemente sin faltantes, aunque aún continúan las investigaciones.
Según los voceros, se cree que el dueño de casa falleció a consecuencia de muerte natural, ya que en las primeras evaluaciones oculares, no se habrían detectado indicios traumáticos o violencia ejercida sobre el cuerpo.
En el lugar trabajaron efectivos de la Policía Científica, quienes realizaron las respectivas pericias. De todas maneras la autopsia que se realizará mañana a la tarde en la morgue judicial de San Fernando, arrojará la verdad sobre el origen de la muerte del hombre.
En tanto, se dio a conocer un dato que seguramente será materia de investigación. El periodista Diego Recchini, de la Agencia Télam, dio a conocer que el fallecido, en 2016 había denunciado la venta de títulos truchos en la Universidad de Morón.



