Al menos dos personas resultaron heridas al recibir disparos de un arma de aire comprimido por parte de un autor desconocido. La primera de ellas es una joven que esperaba en la parada del colectivo y el restante un motociclista que pasaba por la misma zona, ambos, en la localidad de Villa Rosa. En tanto se supo de más personas que habrían sufrido los impactos, aunque no alcanzaron a ser heridas, ya que le balín pegó en alguna parte gruesa de la ropa.
Ataques anónimos con aire comprimido: al menos dos heridos
Una joven de 18 años fue herida en una pierna cuando esperaba el colectivo. Un motociclista fue alcanzado en un glúteo. No se sabe de dónde dispararon.
Todo comenzó pasadas las 23 del sábado cuando una joven de 18 años se encontraba con su madre y varias amigas de su edad y otras menores, en la parada de colectivo ubicada sobre Rivadavia, casi Yrigoyen.
La joven víctima recibió un proyectil que impactó en su pierna derecha provocándole una herida sangrante. La misma, tras el paso por la Comisaría 6ª donde radicó la denuncia, fue trasladada al centro de salud en donde se constató que había recibido un balinazo de plomo, provocándole una herida sangrante a uno diez centímetros arriba del tobillo.
El mismo personal de la sala, confirmó que minutos antes había llegado un hombre de 35 años con una herida similar, en este caso, en el glúteo derecho, por un proyectil que traspasó sus ropas e impactó en la piel. El motociclista comentó que se dirigía a comprar pizza. Que cuando se desplazaba por la misma calle Rivadavia, entre Moreno e Yrigoyen, pensó que había pisado algún elemento que lo impactó. Continuó su recorrida pero poco después se percató de la herida sangrante y fue a la sala.
Del hombre, la policía solo conoce la identidad y la edad, pero no el domicilio. Hasta anoche no había realizado la denuncia. La policía investiga si existen otros afectados por los ataques, tal como indican comentarios de los vecinos.
La joven herida en la pierna le relató a El Diario: "estábamos con varias personas en esa parada y de pronto sentí un ardor en la pierna y vi como me sangraba del lado interno. Apenas me levanté la calza para ver bien, se cayó un balín de plomo, estaba como incrustado en la piel, pero sin romper la tela”.
Sobre la procedencia de los balazos la joven indicó que todos coincidían que fueron efectuados desde la misma vereda de la parada de colectivos, pero desde el lado de la calle Moreno. Instantes antes, una señora que se encontraba con su hija en la garita, recibió un proyectil que impactó en el cuello de su campera.
Desde arriba
Las sospechas indican que los disparos habrían partido desde arriba de unos techos o bien de algún primer piso de la misma cuadra. El calibre del proyectil es de 5,5 perteneciente a una pistola o rifle de aire comprimido. Según la denuncia de una de las víctimas sumados a los testimonios recogidos y usando la perspectiva y dirección de los disparos no sería muy difícil determinar de dónde provinieron.