Ocho testigos coincidieron ayer, durante el juicio oral por el femicidio de Claudia Schaefer, en que su esposo Fernando Farré era violento y que ejerció violencia verbal y psicológica sobre la víctima.
Ocho testigos coincidieron en que Farré era violento
Declararon ayer, en el juicio por el crimen de su exesposa. Dijeron que ejerció violencia verbal y psicológica contra la víctima. Y que la mujer tenía miedo de que la matara.
Un vecino del edificio en el que el acusado vivía con la mujer lo describió como "un misógino” y aseguró que la víctima le dijo textualmente que "tenía miedo de que la matara”.
Se trata de Gabriel Calfat, el hombre que solía residir en el departamento superior al del matrimonio, quien declaró en la tercera audiencia del juicio que comenzó el lunes en el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 2 de San Isidro, ubicado en Ituzaingó 340.
"Era bastante conocida la relación conflictiva entre ellos” dijo el hombre, en relación a los vecinos del edificio de Avenida Libertador 1750, del Barrio Norte porteño, en el que convivía la pareja.
Además, frente a los doce jurados y el juez Esteban Andrejín, coordinador del debate, mencionó que "a veces escuchaba los gritos” provenientes del departamento del matrimonio, lo cual le resultaba "realmente desagradable”.
"Era muy grande ver la diferencia en su cara (por la víctima) cuando estaba su marido y cuando no estaba”, dijo, y reveló que Schaefer (44) "llegó golpeada en alguna oportunidad”.
Según él, todos los vecinos del Consejo de Administración del edificio estaban al tanto de la situación y le recomendaron a la mujer en más de oportunidad que se separara de Farré (54), en particular desde que ella les había comentado que «tenía miedo de que la matara».
El descontento del abogado defensor, Adrián, Tenca se notó desde el inicio de la audiencia, ya que el paso de los testigos que se presentaron avalaron lo propuesto por la fiscalía, respecto a que la relación entre la víctima y su esposo se desarrollaba en un marco de violencia de género.
En ese mismo sentido habló José Cárdenas, el abogado de familia que asistió a Schaefer en el juicio por divorcio y en la obtención del recurso de exclusión del departamento de Barrio Norte y jefe de Carlos Quirno, el letrado que estaba con ella en el country el día del asesinato.
"Farré la descalificaba y tenía malos tratos con frecuencia, le decía que no servía para nada”, aportó Cárdenas, y explicó que fue él quien la acompañó, por su propia sugerencia, a radicar una denuncia en la Oficina de Violencia Doméstica (ODV) de la Corte Suprema de Justicia.
Durante la audiencia y a diferencia de lo visto en las jornadas previas, Farré se mostró más activo, tomando notas con una birome negra sobre hojas que le pasó su abogada, María Inés Bergamini Urquiza, mientras miraba de forma atenta e intermitente al escaso público y a los periodistas ubicados en el fondo de la sala.
Más tarde declaró la psicóloga de la ODV que recibió la denuncia de Schaefer tras el mencionado episodio en su departamento, Verónica Auman, especialista en violencia familiar y de género.
Auman explicó que en la entrevista que le realizó a Schaefer, ésta decía en forma reiterada que "la denuncia podía aumentar las reacciones de Farré”, por lo que "al finalizar, teníamos (ella y su equipo de profesionales) claro que había cosas que no había podido o querido contar”.
El debate pasó a un cuarto intermedio hasta mañana a las 9 cuando continuarán las declaraciones de testigos.
ESTRATEGIA
La defensa apunta a una infidelidad
La estrategia de la defensa de Fernando Farré, se basó durante la tercera audiencia en una supuesta infidelidad de la víctima, que habría provocado la reacción del acusado.
De esta manera el abogado Adrián Tenca les preguntó a algunos testigos sobre distintas conversaciones de WhatsApp con el objetivo de probar una presunta relación entre la mujer y un tal "Sebastián”.