Cuatro hombres, entre ellos Maximiliano Pachu Peñaflor, un histórico líder de una banda de secuestradores, fueron detenidos hoy acusados de integrar la "Banda del FAL”. A este grupo se le atribuyen el robo de seis millones de pesos en un hecho en el que terminó asesinado el empresario Aldo Venturini, asaltos a bancos con la modalidad de la maza y varios secuestros extorsivos, informaron fuentes judiciales y policiales.
Con allanamientos en Pilar, detienen a “La banda del Fal”
En total se hicieron 16 allanamientos en los partidos bonaerense de Pilar, Malvinas Argentinas, Moreno, Merlo, Almirante Brown, Ezeiza y Tres de Febrero. Según fuentes policiales, el fusil que da nombre al grupo fue encontrado en Pilar.
Los otros tres presuntos integrantes de la "Banda del FAL” detenidos junto a Peñaflor son Juan Carlos Mendoza (35); Laureano Juan Nievas Torres (38), alias "Nani"; y Gustavo Olivera (42), alias "Cabezón”.
También se incautaron tres pistolas 9 milímetros -dos marca Bersa y otra Taurus-, nueve cargadores de fusil, once de pistolas, 300 balas, handies con frecuencias policiales, dinero en efectivo, varios celulares, un estuche de guitarra donde guardaban las armas, pasamontañas y guantes.
Según las fuentes, escuchas directas, cruces telefónicos, seguimientos de cámaras de seguridad, cotejos balísticos y la declaración de testigos de identidad reservada permitieron identificar a los integrantes de esta organización que aún tiene al menos a un integrante prófugo que se fue de viaje al exterior con el dinero de los asaltos y secuestros.
La denominada "Banda del FAL” fue bautizada así por los fusiles de guerra que empleaban para cometer los hechos.
Las fuentes dijeron a Télam que en total se investiga a la organización por alrededor de 50 hechos delictivos, aunque por ahora se le imputarán diez causas, y que la banda se formó en la cárcel cuando sus integrantes cumplían condenas.
Su presunto líder, "Pachu” Peñaflor (39), recuperó la libertad en abril del año pasado luego de cumplir varios años de condena, ya que durante la primera década del 2000 fue investigado y mencionado por varios secuestros extorsivos resonantes como el Antonio Echarri, padre del actor Pablo Echarri, ocurrido en 2002 en Avellaneda; el de Cristian Ramaro, en Tigre en 2004; y el del adolescente Nicolás Garnil, en San Isidro en 2005.