En menos de un mes, dos mujeres fallecieron en rutas de Pilar por la misma causa: atropelladas por conductores que manejaban alcoholizados. El primero de ellos ya está libre, aunque continúa imputado.
Alcohol al volante: en menos de un mes murieron dos mujeres
En la noche del viernes, el dolor invadió a Villa Rosa por la muerte de Karina Soledad Moyano, de apenas 40 años. Era miembro de una familia muy conocida en la localidad, trabajaba en el Círculo Médico de Pilar y era madre de tres hijos.
Precisamente, al momento del accidente -ocurrido a la vera de la ruta 25 y su cruce con Calcagno- estaba acompañada por su hija de 12 años, quien continúa internada en el Hospital Castex, de CABA.
El conductor fue identificado como Julio Tula, con domicilio en Presidente Derqui: luego de embestir a una moto con su camioneta Toyota Hilux, escapó y terminó atropellando a ambas. La mujer falleció horas más tarde en el Hospital Sanguinetti.
Tula fue trasladado a la Comisaría 6ª de Villa Rosa, donde se encuentra detenido. El test de alcoholemia comprobó que tenía 2,06% de alcohol en sangre.
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Luego de una semana de internación, el 26 de noviembre murió Érika Perezlindo, agente de la Policía Local de 25 años y madre de dos nenas.
El hecho sucedió cerca de las 6.30 del domingo 19 de noviembre, a la altura del kilómetro 46,400 de Panamericana. Allí se había producido un choque entre tres autos (dos de los conductores dieron positivo en el control de alcoholemia), y la víctima había llegado minutos más tarde para ordenar el tránsito junto a un chofer de la Guardia Urbana, que también debió ser internado.
Ambos estaban prestando colaboración cuando sorpresivamente un VW Gol a alta velocidad, conducido por Diego Gabriel González, esquivó el primer móvil e impactó de lleno contra los servidores públicos.
El pasado lunes, González recuperó su libertad, aunque sigue imputado por "homicidio culposo".