En intento de robo ejecutan a un jubilado en la puerta de su casa

Tenía 65 años. Se disponía a cambiar una rueda pinchada de su auto. Aparecieron cuatro delincuentes, se habría resistido y le dieron cuatro tiros en el pecho. Estaba por cobrar un dinero.

17 de abril de 2010 - 00:00

Sin consuelo. El hijo de la víctima, ayer, en la puerta de su casa.

 

 

Un jubilado de 65 años fue asesinado de al menos cuatro balazos en la mañana de ayer por cuatro delincuentes que lo sorprendieron en la puerta de su casa en la localidad de Los Polvorines y pretendieron robarle su dinero, informaron fuentes policiales.

Los investigadores aseguraron a Télam que en el momento del hecho, la víctima, llamada Ladislao Villaboa, iba a cambiar una rueda pinchada de su Chevrolet Corsa porque se disponía a llevar a su hija a trabajar al comedor de la empresa alimenticia Kraft Food.

El hijo del hombre asesinado puso en duda de que se haya tratado de un hecho al voleo y sugirió que quizá haya habido un entregador porque su padre estaba a punto de cobrar un premio económico de la empresa en la que trabajó hasta febrero.

Todo comenzó cerca de las 6 de la mañana de ayer cuando Villaboa quería sacar su auto del garage de su casa, en Medrano al 1600 de Los Polvorines, y detectó que un neumático estaba pinchado.

Según un jefe policial, el hombre vivía desde hace muchos años en esa casa junto a su esposa y en una vivienda lindera vive su hija y su marido.

Fuentes policiales y judiciales explicaron que el hombre había salido muy temprano a pedido de su hija, quien necesitaba que la llevaran hasta la estación de trenes de Los Polvorines porque tenía que ir a trabajar a Kraft Food.

En ese momento, mientras tenía el portón abierto, cuatro hombres armados se le acercaron, lo amenazaron y le exigieron la entrega de dinero, pero se cree que Villaboa se resistió y forcejeó con dos de ellos.

“Se supone que dos entraron a la casa y otros dos se quedaron adentro de un auto Renault 9. Los que entraron le decían ‘dame la plata, dame la plata’. Es muy raro todo, en mi casa no hay plata”, dijo Elías Villaboa, hijo del hombre asesinado.

El muchacho, quien también trabaja para la empresa Kraft Food, explicó que a su padre le habían avisado días atrás que iba a cobrar un premio económico por los servicios prestados durante 38 años en la fábrica de rulemanes SKF.

La sospecha del joven es que no fue un hecho al voleo, sino que los delincuentes contaran con un dato erróneo de que Villaboa ya habría cobrado esa indemnización.

“Espero que se haga Justicia. Mi viejo era muy terco, todo lo que tiene lo consiguió trabajando. Nosotros vivimos acá desde hace muchos años y nos conocen todos porque somos gente muy trabajadora”, explicó el muchacho.

Los investigadores dijeron que los ladrones que forcejearon con Villaboa le dispararon cuatro balazos con una pistola calibre 9 milímetros que impactaron en su pecho, lo que le provocó la muerte  casi en el acto.

Según la Policía, los ladrones huyeron en ese momento en el auto que los esperaba afuera, y la hija del jubilado, que escuchó los disparos, vio a su padre tirado en el piso, en medio de un charco de sangre, y comenzó a gritar pidiendo auxilio.

Los vecinos llamaron a la policía, pero cuando llegó el patrullero el hombre ya había fallecido, y los delincuentes habían desaparecido.

En el lugar, los investigadores secuestraron cuatro vainas servidas calibre 9 milímetros y buscan intensamente el Renault 9 con el cual -presuntamente- huyeron los ladrones.

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