Las familias que desde hace más de dos semanas protagonizan un conflicto en unos terrenos de la localidad de Luis Lagomarsino podrán inscribirse a un plan de viviendas del barrio San Alejo, de Pilar, de acuerdo a lo indicado hoy por la Secretaría de Acción Social. No obstante, se aclaró que no correrán con ninguna ventaja a la hora de la selección y adjudicación.
Desde hace más de dos semanas, un grupo de familias de la zona está acampando en un predio de Beliera y Finlandia de la mencionada localidad, con la intención de lotear la zona y construir allí sus viviendas. De las 120 que estuvieron desde un principio, al menos 43 decidieron abandonar el lugar, tras la aparición de dos propietarios, quienes acreditaron su posesión en la Dirección de Mediación Comunitaria.
“Los dueños no quieren vender y hay un grupo que quiere esos terrenos, y no otros”, expresó a El Diario Alejandra Pagani, titular de Acción Social. “Siguen insistiendo en desconocer a los dueños, a pesar de que estuvieron con el fiscal, con el periodismo y mostraron documentación con títulos”.
En este sentido, Pagani recordó que “hay un plan de 250 casas en el barrio San Alejo: al igual que todo el resto de los vecinos de Pilar, ellos van a poder inscribirse, aunque todavía no están fijadas las fechas”.
No obstante, adelantó que será “imposible tener prioridad, porque se adjudican en un proceso de total transparencia. Ni las casas ni los terrenos son del municipio, no se pueden dar a dedo. La gente sí va a poder inscribirse y formar parte del sistema de selección, pero si alguien dice que le prometieron una vivienda, no es cierto”.
Requisitos
Una vez que se los aspirantes se inscriban en el plan, deberán sortear varios pasos para poder convertirse en propietarios. “Se están estudiando las formas más democráticas de entregarlas”, comentó Pagani. Incluso, se habló hasta de la posibilidad de un sorteo entre las familias seleccionadas, ante escribano público, sistema que otros distritos están incorporando, pero que en Pilar todavía no está confirmado.
“No nos fue mal hasta ahora en el sistema de entrega -afirmó la funcionaria-
Como Acción Social, tenemos que evaluar caso por caso”. Hasta el momento, las asistentes sociales trabajan asignando puntaje de acuerdo a diversas variables: si es residente de Pilar desde el nacimiento, si hay familiares discapacitados, si el jefe de familia tiene un empleo estable pero con un sueldo que no le permite acceder a un crédito, etc. En base a ese ranking, se adjudican las viviendas. “Pero es transparente y objetivo, sin mirar a quién”, remarcó Pagani.
Por otra parte, consultada sobre posibles reuniones con los representantes de las familias –tanto las que se fueron como las que se quedaron en el predio-, expresó: “No hace falta que pidan audiencia, a Acción Social pueden venir cuantas veces quieran a hablar con nosotros”.