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TRIBUNA DEL LECTOR

Alcohol cero al volante: el cambio que nos debemos, ya llegó

Por Redacción Pilar a Diario 31 de diciembre de 2022 - 08:38

Por Dr. Adrián Maciel*
El pasado 7 de abril, un pilarense rompía una marca que no nos enorgullece. En la ciudad de Necochea, manejó con 5,50 gramos de alcohol por litro de sangre, es decir, once veces más que lo permitido por la ley y su imprudencia se tradujo en uno de los mayores registros que haya detectado un alcoholímetro alguna vez en todo el mundo.
Nuestro país tiene en su historia infinidad de tragedias protagonizadas por conductores ebrios. Algunas de ellas, recordadas a través de los años por sus características o por la popularidad de alguno de sus protagonistas. Como aquella ocurrida 9 años atrás en Pilar, cuando Pablo García Aliverti –el hijo del periodista Eduardo Aliverti- atropelló y mató en la Panamericana a un vigilador privado que circulaba en bicicleta, y circuló varios kilómetros con el cuerpo de la víctima en el parabrisas. Por el hecho fue encarcelado hace ocho meses.
Otras, la mayoría de las que se suceden casi a diario, no cuentan con la trascendencia mediática que les permite sobrevivir en el recuerdo popular. Pero cada año se cuentan por cientos las familias destrozadas por imprudentes al volante. 
En este contexto, el pasado 25 de abril ingresó a la Legislatura bonarense el proyecto de alcohol cero al volante impulsado por el ministro de Transporte, el pilarense Jorge D’Onofrio.
Tras un intenso debate que convocó a víctimas de accidentes de tránsito, médicos, técnicos y cámaras de productores de bebidas alcohólicas, la iniciativa fue aprobada por Diputados y convertida en ley el 16 de diciembre. En octubre había conseguido la media sanción en Senadores. 
La normativa comenzará a regir a partir de mañana y establece que no podrán conducir en el territorio la Provincia de Buenos Aires quienes hayan consumido alguna bebida alcohólica, independientemente de su cantidad.
Las penas para quienes infrinjan la ley serán “de cumplimiento efectivo y no pueden ser aplicadas con carácter condicional ni en suspenso”.
En este sentido, las sanciones van desde la inhabilitación para conducir hasta el arresto. Así, se establece una suspensión de la licencia por tres meses para quienes superen los 0 miligramos por litro de sangre hasta 499 miligramos. No obstante, durante el primer año de vigencia de la ley en estos casos la pena se limitará a la asistencia y aprobación de un curso especial de educación para el uso correcto de la vía pública. 
En cambio, para quienes tengan registros de entre 500 y 999 miligramos la sanción será de seis meses, en tanto que las marcas que oscilen entre los 1.000 y los 1.500 mg/l será de un año, que se extenderá a 18 meses para los que superen los 1.500. 
Con  la certeza de que la conducción siempre y en toda circunstancias tiene que ser un acto responsable, la tolerancia cero de alcohol al volante acompañada de educación desde la infancia y  –por supuesto- de una política mucho más intensiva de controles vehiculares en calles y rutas, es el inicio del cambio en materia de seguridad vial que nos debíamos.

* Abogado y concejal de Pilar

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