Opinión

El Síndrome de Alienación Parental, un invento de la sociedad patriarcal

domingo, 6 de noviembre de 2022 · 08:35

por Andrea J. Carpaneto *

Este es un tema sobre el cual, si bien ya lo abordé en publicaciones anteriores, es necesario volver. En la última nota fue compleja su lectura por el uso del lenguaje inclusivo. Para facilitar al lector utilizaré el lenguaje en género femenino y masculino, pero la intención es incluir a las personas de todos los géneros. Por otra parte, fue llamativo que la atención estuvo puesta en el uso del lenguaje inclusivo y no en el contenido de la nota. Entiendo que en estos tiempos de cambios de paradigma todo lo nuevo demora en ser incorporado.

Escribir, cada vez, que este falso constructo reaparezca es una responsabilidad para aquellas/os que trabajamos en la defensa de los derechos de las infancias y adolescentes. La importancia de volver sobre este tema es porque sigue siendo utilizado con mucha fuerza en ámbitos judiciales y entre abogadas/os. Se busca reemplazarlo con otras patologías que van hacia lo mismo, la descalificación de las mujeres madres en la función de cuidado de sus hijas/os. Los expedientes donde se alude a esa figura son causas por divorcios conflictivos, donde imperan los vínculos violentos de pareja. Más frecuentemente es utilizado en casos de denuncia por Abuso Sexual Infantil paterno-filial. Se ataca sistemáticamente a las “madres protectoras”, como las refiere el doctor Enrique Stola.

Dentro de las tipologías de violencia de género no se encuentra el Síndrome de Alienación Parental (SAP), pero considero que en el futuro se podría llegar a incluir en la medida que se siga utilizando para atacar, violentar y debilitar a las mujeres madres que intentan proteger a sus hijas/os.

Haciendo un poco de historia: el autor del SAP fue Richard Alan Gardner (Nueva Jersey, 28 de abril de 1931– 25 de mayo de 2003), un médico psiquiatra, quien se hizo conocido por el desarrollo del SAP. Sus publicaciones llegaron al público porque él mismo las editó. Sus argumentos se focalizaban principalmente en la defensa de padres alejados de sus hijas/os por casos de Abuso Sexual Infantil. Se dedicó a testificar como perito testigo en casos de custodia de niñas/os en divorcios conflictivos en los Estados Unidos. Exponía que las/os niñas/os eran convencidas/os por sus madres sobre los hechos, que las infancias mentían para perjudicar al otro progenitor, en un proceso de “lavado de cerebro”, alimentado por las madres.  Cabe destacar que Gardner crea el SAP para enmascarar el Abuso Sexual Infantil. Según la comunidad científica es “un invento pseudocientífico” que no posee ninguna investigación científica que lo avale. En Estados Unidos no está aprobado por la Asociación Americana de Psiquiatría, ni por la Asociación Americana de Psicología, ni por la Organización Mundial de la Salud. En Argentina es rechazado por los Colegios de Psicólogos y no está permitida su utilización. Sin embargo, este FALSO CONSTRUCTO sigue utilizándose en nuestro país, como una manera encubierta de maltrato hacia las infancias y hacia las mujeres madres. Las estrategias de agresión a las mujeres no para. La cultura patriarcal inventa nuevos conceptos para desestimar el discurso de las mujeres y de su capacidad de maternar adecuadamente. Se trata, en definitiva, de otra manera de ejercer la violencia de género e institucional hacia las mujeres. La utilización del SAP implica un maltrato hacia las infancias, provocándoles un daño psíquico de gran magnitud, el cual condicionara su normal crecimiento y desarrollo emocional hacia la edad adulta, ya que, el SAP y sus variantes se utiliza para separar a las infancias de sus madres y revincular a las/os hijas/os con el otro progenitor.  Cuando pareciera que se aclaran estos conceptos y se los debilita con argumentos firmes de organismos nacionales e internacionales, se observa que en nuestro contexto vuelven a florecer entre los expedientes. El SAP atenta contra los derechos de  niñas y niños, va en contra del Interés Superior de las infancias y vulnera derechos vertidos en la Convención de los Derechos del Niño (1989). El Congreso Nacional argentino la ratificó en septiembre de 1990, instituyéndola como Ley Nacional. En agosto de 1994, la Convención Constituyente la incorporó al artículo 75 de la nueva Constitución de la Nación Argentina. Pero se necesitan más aclaraciones y debates para explicar la inexistencia del SAP. En nuestro país seguimos retrocediendo si este inexistente constructo teórico se sigue utilizando. Ahora bien, ¿por qué el SAP recobra fuerza en nuestro país?

Una posible respuesta es el poder de la cultura patriarcal entre los abogados/as y en la Justicia, donde pareciera que la deconstrucción demora en llegar a sus conceptos sobre la formación en género. A pesar de la Ley Micaela (Ley 27.499) que dice: “Deben recibir capacitación todas las personas que trabajan en los poderes Ejecutivo, Legislativo y Judicial de la Nación” aún no se conoce el alcance de estas capacitaciones. Las Leyes están vigentes, sería importante llevarlas a cabo. El SAP avanza recobrando fuerza, cuando su utilización debería estar fuera de discusión. Hoy existen cantidad de textos académicos que desarrollan los motivos por los que no debe utilizarse. Una de las maneras para comenzar a defender los Derechos de las Infancias y adolescentes es frenar la utilización del SAP de manera urgente.

 

 

El SAP atenta contra los derechos de niñas y niños, va en contra del Interés Superior de las infancias y vulnera derechos vertidos en la Convención de los Derechos del Niño (1989).

(*) Psicóloga UBA, especialista en Violencia Familiar y Género. UBA.

Comentarios

7/11/2022 | 17:23
#2
Una especialista en Violencia Familiar y Género diciendo que es imposible manipular a un menor. No tiene usted vergüenza. Mujeres y hombres pueden manipular a niños y niñas para odiar a otros progenitores. Y Gardner SIEMPRE dijo que si había maltrato o abuso NO podía tratarse de alienación, sino de menores que, lógicamente, no querían ver al progenitor abusador/maltratador. La alienación sucede cuando el progenitor NO ha cometido ningún delito, y ha sido un padre o madre normal. Pero el otro progenitor lo pone en contra MALTRATANDO así a menores y a su pareja o ex-pareja. Negar esto es DESPROTEGER a los menores. Sigan destrozando a menores y a familias con estas pseudo-argumentaciones basadas en el feminismo de género, y no en el feminismo de igualdad.
6/11/2022 | 10:46
#1
La violencia de genero contra el hombre existe y no tenemos soporte desde la justicia. #LeyAlejo