Correo de lectores

miércoles, 30 de junio de 2021 · 07:51
¿QUÉ NOS DEFIENDE DE EDENOR?


Sr. Director:

Sinceramente, estoy harto de esta empresa, una de las más impunes de este país, donde las personas nos vamos acostumbrando a lo anormal hasta que lo damos por normal.

En Estados Unidos, el voltaje eléctrico suministrado es de 120 voltios y en Derqui a veces pareciera que estamos en el primer mundo, no precisamente por la calidad de vida si no por el voltaje que suministra Edenor. Por la noche hay barrios enteros que no superan los 150 voltios. Lo medí la semana pasada al notar el ruido que hacía mi heladera al intentar arrancar. Ni hablar de los electrodomésticos que directamente no funcionan, como microondas o algunos calefactores, que además terminan dañados porque no están preparados para trabajar con ese voltaje mínimo.

Con los primeros fríos empiezan también los cortes y no duran solo unos minutos, suelen durar horas, días. Uno llama y si tiene la suerte de ser atendido, te dicen que tienen poco personal por la pandemia y te toman un reclamo. Ese reclamo se va acumulando con los anteriores que ya hicimos, porque soluciones nunca dan.

En mayo de 2020, en plena cuarentena estricta, desarmaron el medidor de la casa de un vecino y estuvieron un par de horas buscando conexiones sospechosas. Lo que había pasado es que esa casa estaba en alquiler y el inquilino no pudo seguir pagando por lo que hacía poco más de un mes que la casa estaba vacía y por consiguiente casi sin consumo. Para eso Edenor fue rápido, no les gusta que le toquen el bolsillo pero al usuario se lo dan vuelta a su antojo.

Mientras esta empresa no ayuda en nada, el ENRE tampoco da señales de vida. Mientras hay barrios enteros, de casas populares que regalan los políticos en campaña, que evidentemente están todos colgados, los que pagamos la energía debemos soportar cortes constantes, rotura de electrodomésticos, falta de atención ante reclamos y facturas exorbitantes.

Que alguien empiece a controlar a Edenor, que tenga un poco de empatía con esos millones de personas que se calientan solo con una estufita que encienden con temor y llegan a su casa luego de un día de trabajo, si es de los afortunados, y ni siquiera puede leer o ver televisión. Ni hablar de los que cuidan a personas mayores o enfermos... Que el Gobierno deje de retar a la gente por todo y empiece a hacerse cargo de lo que funciona mal.
Pagamos por 220 voltios, no por 150 y el derecho a la energía eléctrica es eso, un derecho, sobre todo para lo que la estamos pagando.  

Maximiliano Brod / mbrod1958@gmail.com.

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