Correo de lectores

sábado, 30 de enero de 2021 · 07:34
Sacando la máscara (antes de carnaval): falta agua, falta luz, falta…

Sr. Director: 
La verdad que desde que apareció este bendito tema de la pandemia, una de las principales recomendaciones médicas fue la higiene, el “lavado de manos” consciente y continua, permanente, pero ¿Qué pasa cuando no se puede?
En primera instancia es necesario entender o recordar cuál es el concepto de servicio público. El nuevo mataburros, Google, que reemplaza aunque no siempre, al viejo y casi jubilado diccionario, dice que “servicios públicos son todas aquellas actividades llevadas a cabo por los organismos del Estado o bajo el control y la regulación de este, cuyo objetivo es satisfacer las necesidades de una colectividad. Los servicios públicos son una función de Estado, puesto que el Estado no es sino una corporación de servicios públicos administrados por los gobernantes sobre quienes recae, a su vez, la función y la obligación de crear, organizar y garantizar el adecuado funcionamiento de los servicios públicos”.
El servicio de agua corriente hoy brindado (o no) en nuestro distrito por Aysa es un servicio público cuyo control general está a cargo de una persona designada por el Estado Nacional y que a su vez es esposa del presidente de la Cámara de Diputados de la Nación, es decir que Aysa es una empresa del Estado.
Por el servicio prestado (o no), esta empresa cobra una retribución de cada usuario cuyo costo tuvo importantes incrementos en los últimos años, siempre con la intención, o eso dicen, de mayores inversiones. 
El centro de Pilar a sufrido o cambiado radicalmente en su entorno edilicio de casas bajas a algunos edificios quienes para tener más de dos plantas requieren de un pedido especial de excepción al reglamento de construcción que solo puede aprobar el Honorable Concejo Deliberante, quien primero debe investigar si esa modificación no interferirá dañando el bienestar del resto de los vecinos. Justamente una de las excusas presentadas por la empresa tiene que ver con esto. ¿Acaso quienes aprobaron esas modificaciones en forma arbitraria no consultaron a las empresas proveedoras de servicios sobre su factibilidad?, y si lo hicieron, ¿porque no retrucan la opinión de la proveedora?
Edenor en cambio es una empresa privada que justo hace unos días cambió sus dueños pero que al ser considerado servicio público debe estar controlada por el Estado, que aparentemente lo hace a través del ENRE (Ente Nacional de la Regulación Eléctrica), que tiene los mismos condicionamientos que la empresa proveedora de servicios sanitarios, pero en manos de privados.
En ambos casos quienes deben controlar el cumplimiento del servicio no somos los usuarios, ni siquiera es Dios a quien le rogamos varias veces para que se haga, es el Estado a través de cada gobernante que tiene la obligación de obligar a los prestadores de servicio a cumplir con el mismo en forma normal, porque nadie exige agua a borbotones para llenar piletas, ni electricidad para manejar una planta de secado de tabaco eléctrico, solo queremos agua para lavarnos las manos, para que el inodoro pueda evacuar todo eso que necesitamos que lo haga y no podemos controlar tiempo y hora. Solo queremos electricidad para que nuestra heladera pueda mantener los alimentos en estado de conservación. Así como se exige el pago de las facturas para cualquier reclamo y en las boletas llegan especificados los consumos, queremos o exigimos que también vengan devengados lo no consumos generados por los no suministros, pero con un signo menos y que reste de lo que debemos pagar todo aquello que no nos dieron, porque cuando se aplican multas a las empresas las mismas nunca llegan al usuario.
La máscara cae, siempre cae, y quien debe controlar es el Estado, si la empresa no cumple, el Estado debe actuar, somos usuarios, tenemos obligaciones como lo es pagar nuestras facturas y mantener las conexiones correctas como se controlan previo a la conexión, pero también tenemos derechos como tales y debemos hacerlos exigir.

Víctor Ejgiel / victorneocom@hotmail.com. 


 

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