Tribuna del lector

Los jueces de la inseguridad

Por Marcelo Echevarría*
domingo, 30 de agosto de 2020 · 08:19

Por primera vez opinaré no solo como abogado, sino como exfuncionario del Gobierno nacional. La autorreferencia nace a fin de otorgarle legitimación a lo que expondré .
Conozco por mi profesión desde 25 años atrás la esencia de nuestras fuerzas de seguridad y, aún más, al asumir funciones, donde conviví con sus autoridades, y, hasta la fecha, mantengo un inquebrantable vínculo con todos ellos. Cuando hablamos de inseguridad, automáticamente lo asociamos a nuestra policía. Policía es todo aquel laburante que sale a la calle a cumplir con su vocación de cuidarnos, acompañado siempre por su gran amiga, la incertidumbre. No sabrán si durante la jornada acudirán a determinados lugares por una incidencia familiar, un accidente, una persecución, un allanamiento, un operativo por venta o cocina de drogas o ante una llamada que le notifican “autores en el lugar” (alta probabilidad de enfrentamiento armado).
Ese hombre o mujer que a diario vemos que circula dentro de un patrullero, en moto o a pie, no cobra mayor salario de bolsillo que quien realiza un oficio, o el de una maestra de escuela pública o el de un empleado administrativo. La policía que vemos a diario se compone de hombres y mujeres con altísima vocación de servicio que cumplen un plan prevencional elaborado desde su superioridad tomando en cuenta lo siguiente:
a) Capacidad operacional: consiste en el numerario o agente que sale a la calle debidamente capacitado, no solo en el manejo del arma, sino en cómo afrontar situaciones críticas, la empatía hacia la víctima, la contención a familiares ante un hecho traumático, la rapidez en ejecutar decisiones, entre otros y,
b) Medios desplegados para el plan operacional: son los elementos con que se cuenta para llevar adelante la labor policial (móviles, cantidad de personal, partida presupuestaria asignada, armamento, etc.).
Un plan de seguridad óptimo es el que cuenta con eficiente capacidad operacional y los medios suficientes para el objetivo. Luego, entra en juego la política criminal y es aquí donde el sistema falla. Detienen a un peligroso delincuente luego de una ardua labor policial y, al poco tiempo, sale en libertad; o un individuo es detenido, posee antecedentes de entradas previas por decenas de veces en el año y, a pesar de sus reincidencias, lo liberan. O, como sucedió en CABA, detienen a un ladrón “in fraganti” recién salido de la cárcel de Marcos Paz por gozar del beneficio de detención domiciliaria por coronavirus y, éste, riéndose, le dice a la autoridad policial, “Qué me importa que me lleven preso, igual mañana me voy de nuevo”.
Entonces: ¿Quién es responsable de la inseguridad? ¿La policía que detiene o el juez que libera delincuentes? ¿Pueden llegar a evidenciar el divorcio entre sociedad y justicia?
Cuando suceden eventos trágicos, en donde la víctima que mata un delincuente es procesada y a veces encarcelada caratulando el hecho como exceso en la legítima defensa (como sucedió recientemente con un jubilado en Quilmes o el médico que mató a un delincuente en el partido de San Martín en ambos casos evitando una entradera, entre otros) y la causa llega a debate oral, las defensas técnicas siempre optan que sus defendidos sean juzgados por jurados populares y no por los jueces.
O sea, prefieren que sean sometidos al veredicto de culpabilidad por sus propios conciudadanos y no por la autoridad judicial. El jurado popular comprendería su conducta (porque la vive a diario) y, consecuentemente, tendría altas posibilidades de ser sobreseído, mientras que, si los juzga el juez, sería altísimamente probable que la decisión final sea un fallo condenatorio.
La “puerta giratoria” supera a cualquier plan de seguridad y no es atribuible a la denominada “grieta”, sino que viene de mucho tiempo atrás y, mientras persista, la situación de inseguridad empeorará.
Valoremos a nuestra policía y fuerzas federales con sus virtudes y defectos, porque ellos no son los responsables de la inseguridad. Muchas veces trabajan atados de pies y manos cuidando de no rasguñar a un delincuente que porta una escopeta o un arma de grueso calibre, evitando así caer en manos de unos pocos magistrados (reitero, son una selecta minoría) y le abran una causa en atención al “brutal accionar policial” producto de ese rasguño de una lucha cuerpo a cuerpo.
Mientras ese delincuente gozará de libertad en cuestión de horas y, quizás, reincida delinquiendo, el agente soportará un proceso judicial en su contra y, muchas veces, su legajo o carrera se encontrará manchada por esa circunstancia. Por lo tanto, la política criminal es en gran parte la responsable de la inseguridad.
Aquel que libera peligrosos delincuentes le envía un claro mensaje a la sociedad, admitiendo su total indiferencia por la seguridad de la ciudadanía. Esa conducta indiferente es la que acarrea que usted señora o señor no duerma tranquilo, o salga a la calle intentando disfrutar en familia un día precioso de sol, o caminar por su vereda y termine siendo encañonado, herido, mutilado o asesinado, aunque sea solamente, para robarle un mísero celular.

*Ex Director General de Operaciones, Técnico Administrativo y de Coordinación Institucional de la Caja de la Policía Federal Argentina, Ministerio de Seguridad, Presidencia de la Nación, desde el año 2014 al año 2017 (Organismo encargado de los retiros y pasividades del personal de Policía Federal Argentina, Gendarmería Nacional, Prefectura Naval Argentina, Agencia Federal de Inteligencia, Policía de Seguridad Aeroportuaria y numerarios del Ejército Argentino, Armada Argentina, Fuerza Aérea Argentina y del Servicio Penitenciario Federal). 

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Comentarios

31/8/2020 | 00:07
#4
Hola, soy Sabrina y vivo desde chica en Pilar . Antes de la cuarentena ibamos con mis peques en ruta 8 a la altura del Carrefour . Nos detuvimos en un semáforo y vimos a dos policías con dos borrachos o drogados, la putiaban y la escupian a la chica y nada podia hacer. Su compañero tampoco podia reaccionar. En otro país hubiesen durado un minuto sin ir preso. El chorro o el que escupe a la autoridad queda libre y nosotros adentro sea por cuarentena o miedo.
30/8/2020 | 20:56
#3
me llamo Facundo. Pilarense, retirado de la bonaerense pasando mis mejores días en la policia. Aseguro que es asi, agarras a alguien con prontuario de robo a mano armada en banda y lo sacan antes que un suspiro. mis camaradas hacen lo que pueden jugandose la vida pero la realidad es que tenemos que cuidarnos nosotros de no caer en una causa penal o cuando agarras a un ladron menor te grita soy menor y nosotros tenemos que recular. como dice el comentario de arriba de patricia gracias diario de pilar por querernos, necesitabamos un mimo y yo tambien llore
30/8/2020 | 20:00
#2
Dos veces me robaron en mi negocio del centro de Pilar este año, la policia vino y siempre hace lo que puede. los chorros entran y salen, nosotros adentro sin trabajar y ellos afuera. Ahora entran a las casas y si los agarran los largan a los 3 segundos. Viva la joda
30/8/2020 | 12:32
#1
Hola. Soy mama de dos policias, mi hijo Carlos de la federal y mi hija Marta en la bonaerense. Orgullosa. Llore mucho al leer esta nota. gracias por todo lo que nos dan al reconocer a nuestra gente Gracias diario de pilar