Vecinos del centro de Pilar señalaron que, a pesar de las restricciones por el aislamiento obligatorio, en los últimos días regresó la actividad a la denominada “zona roja”.
En comunicación con El Diario, frentistas que viven en las cuadras aledañas aseguraron que los primeros movimientos comenzaron a advertirse el viernes, con la presencia de trabajadoras sexuales en la esquina de Uruguay y La Pampa, en el llamado Barrio Obrero.
“Al principio eran dos, pero ya son muchas más. Además, no usan barbijo ni ningún otro tipo de protección”, expresó una vecina consultada por este medio. Sin embargo, el fin de semana la situación había sido incluso más marcada: “Se trasladaron a la zona del ‘triángulo’ entre las calles Chacabuco, Bolívar y Vuelta de Obligado, y eran cinco o seis”. Siempre según el testimonio de vecinos, la actividad en la zona roja comenzaría cerca de las 19, cuando empieza a anochecer.



