OPINIÓN

La pandemia y la violencia de género: semejanzas y diferencias

martes, 29 de diciembre de 2020 · 07:44

Por Andrea J. Carpaneto* 


En esta oportunidad quisiera comenzar con algunas reflexiones sobre el año que nos tocó vivir y manifestar algunas inquietudes. La PANDEMIA NO TERMINÓ. Esto significa que en la población mundial está habiendo un relajamiento de las medidas de sanitizacion, las cuales, venimos realizando desde el comienzo del ASPO, en nuestro país en marzo del 2020. La disminución en los cuidados de higiene, es lo que, en los países de Europa y Estados Unidos, produjeron los rebrotes del virus y las mutaciones del mismo.
Todas/os/es debemos continuar con los cuidados de higiene: uso del barbijo, lavado de manos y la distancia social. Si bien parece sencillo de comprender, no se cumplen estos tres requisitos para frenar la transmisión del virus. 
En este año hemos presenciado con profunda tristeza los aumentos de femicidios en la Argentina. A pesar de las acciones llevadas a cabo por distintos organismos gubernamentales y ONG, no fueron suficientes.  Constantemente pienso qué es lo que hacemos mal. Algo no está funcionando, los números de los femicidios en nuestro país nos indican que no podemos pararlo. 
Comenzar, con lo difícil que es, a respetar las reglas básicas para no contraer una enfermedad, en la población mundial y en la Argentina en particular. Me lleva a pensar y a mostrarles lo difícil que son los cambios en las personas que conforman las sociedades. Esta dificultad es la misma que nos enfrentamos al intentar cambiar los paradigmas de los estereotipos de género. De ninguna manera esto intenta ser una analogía, solo mostrar la dificultad cultural en las sociedades, estas sean del primer mundo o de los países en vías de desarrollo.
Tampoco comparar la violencia de género con una pandemia, ya que la violencia de genero NO es una enfermedad (Stola, Enrique, 2020). La violencia de género es un comportamiento social/cultural violento. Este es ejercido por una persona, mayoritariamente varón, sobre otra. Es una acción consciente y premeditada para hacerle daño a una mujer.
La violencia se vehiculiza porque a las mujeres se nos ubica en el imaginario colectivo como objetos utilizables y desechables. Manipulables e inferiores a los varones. El patriarcado (representado por varones y mujeres) piensa que no tenemos una vida que merezca ser vivida puertas afuera de los hogares. Las mujeres no tenemos los mismos derechos que los varones. Estos estereotipos arraigados en nuestra cultura deben cambiar.
A lo largo de mi formación académica en violencia familiar y de género (desde el año 2001 a la actualidad) aprendí que son procesos que se dan en décadas, con un intenso trabajo de prevención. La que, debe realizarse en todas las instituciones: educación (en todos los niveles), salud, justicia, fuerzas de seguridad, clubes, comedores comunitarios, en todo lugar donde se agrupen personas.   Nos merecemos tener una sociedad donde las mujeres, niñas, trans, travestis, puedan salir a la calle sin dudar que regresaran sanas y a salvo. Hoy en la Argentina las chicas no salen tranquilas, las familias de ellas/es tampoco duermen tranquilas. Es un trabajo de la sociedad en su conjunto que debe continuar. Debemos continuar por un futuro sin violencias, de ningún tipo. En particular la violencia de género y la intrafamiliar.
En las fiestas hay mayor riesgo de ser víctima de violencia de género. La línea telefónica Nacional 144 está destinada a brindar información, orientación, asesoramiento y contención para las mujeres en situación de violencia de todo el país, los 365 días del año, las 24 horas, de manera gratuita.

*Psicóloga UBA.
 

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