Tribuna del lector

Pilar, “a brillar mi amor”

Por Santiago Piermarini 15 de noviembre de 2020 - 08:26

Por Santiago Piermarini

Pandemia, recursos nulos o escasos, crisis económica.
Sería impensado un peor escenario para el pilarense. Ante esto, la dirigencia empresaria se encuentra desmembrada, cuando en una coyuntura crítica como la actual debería encontrarse todos juntos, unidos, dejando de lado transitoriamente sus diferencias y representando a un comercio literalmente destruido.
Me asombra ver jóvenes en grupos autoconvocados, cuando a muchos de ellos los conocí trabajando en un clima de concordia y agrupados con una misma finalidad, ver crecer a Pilar, mientras que, simultáneamente, valiosos ex dirigentes renunciaron desolados, frustrados y se fueron a sus casas.
Me asombra que dirigentes salgan a los medios compitiendo para ver quién se adjudica la remoción de los vallados que instruyó colocar el Municipio, cuando ese tema es menor si lo comparamos con la realidad actual en donde muchas familias se encuentran sin ingresos, comercios cerrados y trabajadores no pudiendo llegar a fin de mes o endeudados hasta la médula.
El vallado lo sacó el intendente.
¿O ustedes se piensan que alguien en Pilar posee tanto poder de lobby para torcer el brazo a las autoridades recientemente votadas por el pueblo?
Me asombra que a personas valiosas que aportaron y mucho para Pilar y que se manifiestan usualmente en redes, desde el seno de una Comisión Directiva de una ONG se les prohíba a sus miembros que coloquen un “me gusta” a esa publicación, pero, aún es peor, que éstos bajen sus cabezas y lo acepten.
No hace mucho tuve que desmentir públicamente que determinado dirigente sostuvo en una reunión en una ONG
ante más de quince personas que mi parte se había comunicado con éste para hablar pestes de una gestión, cuando no sólo que no tenía diálogo desde hace tiempo, sino que no es mi estilo andar realizando un conventillo barato perdiendo mi tiempo ni en plena pandemia como tampoco en épocas de normalidad.
Esta columna responde a la solicitud de muchos comerciantes, políticos, amigos, etc. para que vuelva al gremialismo empresario.
A todos aquellos que me lo sugieren: ¿Entienden el motivo por el que no vuelvo y me quedo tranquilo en mi empresa y disfrutando de mi familia?
El día que los jóvenes motoricen las decisiones para que Pilar crezca, que los dirigentes actuales acepten un cambio sustancial y generacional que impacte en la representación con el asociado y éste se sienta representado, cuando los egos, egoísmos, envidias o resentimientos se dejen de lado, la armonía sea lo normal y no la excepción a la regla, y cuando exista un consenso para trabajar todos juntos por Pilar con los mejores referentes de cada disciplina, allí me verán otra vez en el ruedo gremial empresario.
Hoy, desde mi humilde lugar aporto lo que puedo de manera personal y sin representación alguna, y si van a los archivos verán que fui mucho más útil para Pilar estos últimos meses que en toda mi vida gremial empresaria. Parafraseando al Indio Solari. Si la dirigencia actual acepta que debe dar una vuelta de timón y darles el lugar a los jóvenes y a valiosos dirigentes destacados en diferentes especialidades, ahí sí Pilar podrá tomar como suya esa canción que dice “A brillar mi amor”.
 

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