Respeto a los hermanos venezolanos que vinieron a la Argentina porque no aguantaron las privaciones que impone la crisis económica que atraviesa Venezuela la que, fundamentalmente, es fruto del bloqueo financiero y económico impuesto por EE.UU. desde hace años, en pos de terminar primero con Chávez y luego con Maduro.
Pero me causan una gran repulsa como ciudadano y como latinoamericano, los venezolanos que desde esta parte del territorio de la Patria Grande, se pliegan abiertamente a favor de la intervención de una potencia extranjera en su país que, además, tiene como principal propósito la apropiación del petróleo venezolano. Estos malos ciudadanos venezolanos merecen lisa y llanamente el mote de “infames traidores a su patria”. Así como los argentinos, con el presidente Macri a la cabeza, que blanden sus mismos argumentos y salen corriendo tras el primer chiflido de Trump, son repugnantes cipayos e infames traidores a la Patria Grande.
De traidores y cipayos
Por Tomás Pérez Bodria