Correo de lectores

viernes, 3 de agosto de 2018 · 00:00

Una muy mala experiencia con el sistema de salud local

Sr. Director: 
El día 15 de junio me levanté con dolor de cabeza y vómitos. Todo lo que tomaba y comía, lo vomitaba. Tomé un Tafirol y el dolor de cabeza seguía. Cerca de la 13 horas tomo un Alikal doble acción, el cual vomito, siento un zumbido en mi nuca y recorrió hasta mis oídos.
Vomité todo el medicamento y no podía caminar ni levantar la cabeza, sola con mis dos hijos. El más grande de 9 años llama a la ambulancia diciendo que mi mamá estaba descompuesta si podía ir y el 107 le decía que tenía que hablar con un mayor, sino no le podía mandar la ambulancia, por lo tanto no le dieron bolilla, corta. Llama al abuelo contándole qué me pasaba. Me llevan a la sala de primeros auxilios de Villa Rosa. Entró en silla de ruedas por no poder caminar. La enfermera llamada Carla me da un cesto que era caja para vomitar, me acuesta e intenta inyectar para ponerme suero lo cual me rompe los brazos.
Viene otra enfermera y como si nada me pone el suero de una, sin maltrato. El médico que me atiende, el cual no me pregunto nada, ni me revisó, dice que me pase por suero Buscapina y Reliverán, quedo dos horas ahí. Me duermo, cuando me despierto me dan el alta y a mi casa.
El sábado 16 vuelvo a ir a la sala por dolor de cabeza fuerte. Me inyectan para la migraña. Y me mandan a mi casa. Esa inyección paró el dolor pero la presión en mi cabeza seguía.
Domingo 17 paso el Día del Padre con molestias en la cabeza y la gente de mi entorno me decía que me trababa para hablar.
El lunes 18 voy a la sala porque seguía con dolor de cabeza y ya sentía yo que hablaba mal y mi mano derecha no tenía fuerza. Y no había médico de guardia. A la tarde noche me empiezo a marear. Llaman al 107 y tienen demora con la ambulancia. Entonces me llevan al Hospital de Pilar de urgencia.
Me dejan esperando en una silla de ruedas que me atiendan. Después de un rato que no me dan bola me llevan a Escobar. Me atendió el de guardia y le cuento qué me venía pasando. Me dejaron internada, al otro día me hacen una tomografía y me sale que me dio un ACV isquémico en el cerebro en la parte derecha. Quedé 11 días internada, tuve que hacerme tomografías que salieron mucha plata y después de un mes que salí de estar internada en la sala sigue trabajando la enfermera que me destrozo los brazos y el médico que me pudo haber matado con lo que me dio. ¿Y cuánta gente muere en la sala y cuánta gente es maltratada?

Estefanía Van Droogenbroeck.
 

Comentarios

3/8/2018 | 16:10
#1
Otro caso de mala praxis y ya van muchísimos. No suceden solo en lugares de bajos recursos sinó también en hospitales de primera línea. Los médicos de hoy parecieran sentirse en un pedestal al que yo personalmente bajaría a patadas por ineptos. Mas que juramento Hipocrático parecieran hacer juramento de hipócritas. Se creen dioses ante el común de los mortales y lamentablemente el 90% son simple comerciantes a los que la salud les importa bien poco.