Tribuna del lector

Ajustando al primer mostrador

Por Iván Giordano*

Por Redacción Pilar a Diario 21 de agosto de 2018 - 00:00

Los municipios son el “primer mostrador” de atención a los vecinos, que durante los últimos años se han hecho cargo de responsabilidades que no le corresponden, como la educación y seguridad que son materia provincial, y que no fueron acompañadas por su financiamiento. 
Hoy los municipios continúan perdiendo ingresos debido a los recortes de Macri y Vidal. Sumado a que la situación económica perjudica cualquier tipo de planificación presupuestaria: la inflación supera lo previsto y esto deriva en una pronta reapertura paritaria con los empleados municipales, redeterminación de los contratos de concesiones, fondos coparticipables provinciales menores a los estimados y un aumento en el gasto diario del Municipio.
A principios de este año el distrito se vio afectado por la reducción de la coparticipación, lo que implica dejar de percibir más de $20 millones, debido a la mala administración local. Se le suman distintas decisiones que perjudican el funcionamiento de la administración local: la eliminación del Fondo para Infraestructura Municipal en el presupuesto de la provincia, que el año pasado significó para las finanzas pilarenses casi $160 millones (dinero que debía ser destinado a realizar obras) o la eliminación del Fondo de Fortalecimiento de seguridad. 
El ajuste que pidió el FMI al Gobierno nacional y este lo traslado a las provincias, se vio reflejado en la paralización de algunas obras públicas prometidas en campaña, como la ruta 25 que tenía que estar terminada para septiembre y hoy está en un 80% a un ritmo de trabajo lento debido a la falta de pago a la empresa constructora, o las calles Saraví, en La Lonja, o Paraguay, en Monterrey, que se encuentran abandonadas por la misma situación. Obras planificadas que no tienen fecha de arranque como la ampliación de la ex ruta 8 entre el K50 y Pilar o el ensanche de la 25 entre Villa Rosa y Escobar.
La decisión del gobierno provincial de “eliminar impuestos” en los servicios como la luz, el gas o el agua corriente (ningún vecino percibió la baja de tarifas) perjudicó a las cuentas municipales en $164 millones, que eran de libre disponibilidad. 
Hace unos días el Gobierno eliminó el Fondo Sojero: deja al distrito sin recibir, durante este 2018, $11 millones y en 2019, $42 millones, que tenían que ser destinados a obras de mejoras en los barrios.
Se suma la baja en la recaudación municipal dado porque los vecinos sufren aumentos de tarifas de los servicios públicos, aumento de los impuestos nacionales y provinciales, aumento de la canasta básica como la alimentación, aumentos en los impuestos municipales, y sobre todo una reducción de la actividad económica.
Esta situación obliga a que el intendente se ponga del lado correcto, en  defensa de los vecinos, y les reclame a Macri y a Vidal, que frenen con el ajuste al Municipio y que envíen los fondos prometidos.

*Secretario General PJ Pilar. 
 

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