Por Mario Martínez
TRIBUNA DEL LECTOR: Elecciones del 18 de marzo de 1962
El día lluvioso y apacible, lleva a hacer viajar la memoria a través del tiempo y rememorar hechos en los que nos tocó participar. Hoy, al cumplirse 53 años de aquel histórico día, repaso lo acontecido ese día de 1962.
Durante la Resistencia Peronista, a pesar del Decreto 4161 del Plan Conintes y de la proscripción de nuestro líder, el 18 de marzo de 1962, bajo el gobierno de Arturo Frondizi, los peronistas ganamos las elecciones en la Provincia de Buenos Aires (y en otros 18 distritos), con la fórmula integrada por el mítico dirigente textil Andrés Framini y Marcos Anglada, bajo las siglas de la Unión Popular.
Aquel 18 de marzo, 1.170.000 votos peronistas reventaron las urnas para la gobernación de Buenos Aires, obedeciendo a la consigna “Dele paso a un obrero en la provincia de los estancieros”.
El General Perón sostuvo: “No tengo nada que decir, el pueblo argentino se ha pronunciado ya. Nuestra aplastante victoria del pueblo que demostró su madurez política, lo mismo que los dirigentes justicialistas y, en particular, sus dirigentes obreros”.
Sin embargo, por presión de las Fuerzas Armadas, al día siguiente de aquel triunfo, Frondizi decretó la intervención de Buenos Aires y de las provincias ganadas por el Justicialismo, anulando los comicios.
Mientras tanto, qué pasaba en Pilar: ante el llamado a elecciones, se comenzaron a movilizar las bases, llegando a conformar dos listas: una encabezada por Américo Vettuone y otra por Perico Vergani.
Se hicieron varios intentos de unificarlas (se elegían intendente y 12 concejales), pero no hubo acuerdo, pese a gestiones de dirigentes nacionales. Se convino que las dos listas se presentaran ante las autoridades partidarias, ellos resolverían, intercalando candidatos de ambas listas.
Así se hizo y grande fue la sorpresa cuando se recibieron las boletas para la elección, en la que figuraba el candidato a intendente Vattuone y solamente seis concejales.
La actitud de muchos compañeros fue no presentarse a la elección, pero prevaleció el sentimiento peronista de la mayoría, que después de tanta lucha, había que ganar o ganar.
Realmente encaramos la campaña sin recursos. No teníamos equipo de altavoces, vehículos para movilizarnos, local, nada de nada.
El Sr. Oreste Foglia, nos prestó un equipo de altavoces a baterías, pero no teníamos batería. Le pedimos una prestada al Sr. René Guida (que iba en esa elección como candidato a intendente por la Unión Conservadora).
El compañero Vattuone alquiló un viejo local medio destruido en la calle Bolívar, a pocos metros de la plaza. Nos movilizamos con un viejo Ford A del compañero Mario Darget, mi moto Alpino 200 y la bicicleta del “Vasco” Gómez.
Se ganó ampliamente como en toda la Provincia. Estábamos organizándonos para salir a festejar, pero vino el Sr. René Guida y nos aconsejó: “muchachos, no salgan, el Ejército está acampado en el Arroyo Burgueño a la espera que ustedes salgan”.
Nos fuimos tranquilamente cada uno a su casa. Yo a la mía, donde me esperaba mi esposa Rosa que cumple años este día. Le dije: “Vieja, te traigo el mejor regalo. ganamos por muerte en todos lados”. Un abrazo peronista a todos los compañeros.