El fuego de la aviación cubría el cielo en la Plaza de Mayo. La Armada Argentina bombardea las destilerías de petróleo marplatenses y amenaza continuar con las de La Plata. En 1955 triunfan los golpistas Aramburu y Rojas y el presidente electo Juan Domingo Perón se refugia en una cañonera paraguaya. Comienzan 17 años de dura militancia. La dictadura prohíbe el Partido Justicialista, sus símbolos y la mención de Perón y Evita.
¿Por qué evocamos el Día de la Militancia?
Por Néstor Rodolfo Sito
En 1956, el general Valle intenta restaurar la democracia, fracasa y decenas de militares y obreros son fusilados. Otras formas de lucha popular se irán intentando. La Resistencia peronista, utilizará las bombas caseras y el sabotaje. El régimen responde con más cárcel, tortura y muerte. El obrero de la juventud peronista Felipe Vallese, es el primer secuestrado desaparecido en 1962. La militancia no para en su objetivo de lograr el retorno de Perón, "luche y vuelve” es la consigna. Para descomprimir , el gobierno de Frondizi lanza un ensayo electoral. El peronismo se impone en las urnas y las elecciones serán anuladas. La militancia juvenil redobla su esfuerzo.
Con el debut de las Fuerzas Armadas Peronistas, de Cacho El Kadri, se va conformando un nuevo escenario. Puebladas como el Cordobazo, el Rosariazo y la participación activa de la CGT de los Argentinos de Raimundo Ongaro y Agustín Tosco, lograron que la lucha avance. El general Perón continúa alentando a las formaciones especiales como Montoneros, Descamisados y otros grupos.
Ya en 1972 el dictador Lanusse se encuentra acosado por la militancia juvenil, la gremial, las formaciones especiales y el Movimiento Peronista conducido por Abal Medina. En estado de cierta desesperación, Lanusse lanza su provocativa frase "No vuelve porque no le da el cuero”. Perón anuncia desde Madrid que el 17 de noviembre a las 11 de la mañana, estará en el Aeropuerto de Ezeiza y que viene como prenda de paz.
En la temprana y lluviosa mañana, un pueblo corajudo intenta llegar al aeropuerto. El inmenso operativo militar lo impediría. Miles de compañeros y compañeras cruzaron el río Matanza con el agua a la cintura mientras la lluvia no paraba. Era una multitud protagonista de una epopeya.
Del otro lado del río, la caballería lanza andanadas de gases lacrimógenos, imposibilitando la bienvenida al General. El líder es demorado en Ezeiza, luego se trasladará a una casa en Vicente López. La militancia rodeaba el lugar las 24 horas, la felicidad inundaba los corazones y la consigna más cantada… gritada... demostrativa del orgullo victorioso fue: "la Casa Rosada cambió de dirección, está en Vicente López por orden de Perón”.
Los líderes del proyecto popular, latinoamericano y antiimperialista como Artigas, San Martín y Rosas, murieron en el destierro. Perón es el único que retornó a la patria, como resultado de su propia conducción estratégica y la militancia inquebrantable del pueblo peronista.
Hoy, con sincera emoción, evocamos ese día.