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El río Luján sigue creciendo y afecta a más familias

Anoche el agua llegaba al barrio El Manantial. Crece el número de evacuados y autoevacuados, distribuidos en cinco centros.
7 de agosto de 2015 - 00:00

Además de los 210 milímetros que cayeron en la zona de Manzanares el río de Luján comenzó anoche a recibir el agua que pretende ir hacia el Paraná. Esto provocó la subida del cauce y los afectados seguían sumándose.
Las más de mil personas que fueron evacuadas por el Municipio, fueron albergadas en el centro de recepción de la Comuna, ubicado sobre la ruta 25, camino a Moreno; la Escuela Nº 41 del barrio Pinazo, el Hogar Santa Rosa de Lima de Manuel Alberti, el comedor Una Sonrisa de Los Tilos y el comedor Confiar de El Manantial.
En tanto, los autoevacuados cuyo número sería similar al de los que recibieron la asistencia, abandonaron sus hogares y se refugiaron en casas de amigos y familiares, para hacer guardia sobre sus pertenencias.
Mientras la zona más afectada sigue siendo las cercanías al río de Luján, otros barrios que tienen arroyos a pocos metros también se vieron muy castigados. Es el caso del barrio Nuestra Señora del Pilar, donde pasadas las 20 los vecinos reclamaban ayuda y aseguraron que nadie se había presentado “ni siquiera a darnos una botella de agua”, aseguró Norma que permanecía con sus tres hijos sobre el techo de la vivienda, ubicada en la intersección de las calles Vélez Sarsfield y Chaco.

Crecida
Mientras el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) advierte que continúa el alerta meteorológico y se esperan nuevas lluvias, el Luján comenzó a recibir en Pilar el agua que baja desde los distritos que se ubican “río arriba”, como Suipacha, Mercedes y Luján. Esto provocó que el cauce siga desbordando y el agua se expandiera aún más.
Desde Defensa Civil señalaron que las estimaciones eran que el cauce siguiera creciendo al menos hasta la medianoche y luego cesara, aunque rezaban para que no siguiera la lluvia que desde pasadas las 11 de la mañana habría pasado.
Pero mientras el agua subía, más personas solicitaban el bote y la ayuda para salir y ser abastecidos de agua potable y alimentos. Muchos fueron llevados a los centros de evacuados, mientras que otros se negaron a salir, por temor a los robos y prefirieron esperar en los techos o planta alta de sus casas.

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