La inundación que afecta a cientos de familias de Pilar tiene también consecuencias graves para vecinos que no tienen el agua cerca de sus casas.
Es lo que sucede en unas cuatro manzanas del barrio La Lomita, que ya llevan más de 24 horas sin luz como consecuencia de la restricción del servicio en las zonas anegadas, unas cuadras más abajo, hacia el río Luján.
“Vino la gente de Edenor, pero nos dijeron que la Municipalidad les había hecho un plano con las zonas que había que cortar por el agua y estaba la nuestra”, le contó a El Diario Juana, una de las vecinas del grupo que ayer por la tarde decidió cortar la calle Champagnat, que une la Panamericana con la Universidad del Salvador, para reclamar soluciones.
Con gomas quemadas sobre la calle, los vecinos interrumpieron el tránsito cerca de las 17, un horario conflictivo ya que el corte se dio a la salida del turno tarde el colegio Santa María.
Bajo una lluvia persistente, varios autos intentaron cruzar el piquete y sus conductores entablaron agrias discusiones con los vecinos que realizaban el corte. Ninguna llegó a mayores y todos consiguieron, finalmente, permiso para pasar por la banquina.
Otros, directamente dejaron los autos más lejos y cruzaron a pie la barricada de caucho ardiente para retirar a sus hijos de la escuela.
“Hace más de un día que no tenemos luz, ya no tenemos agua y nadie se acerca a dar una mano”, dijo Karina, madre de 5 hijos, uno de ellos asmático, por lo que necesita nebulizarse periódicamente para lo que requiere de la energía eléctrica.




