Al fiscal de la democracia
Por Santiago Rodríguez Alí*
“Señores jueces, nunca más”. Una frase que indica un antes y un después en la historia de nuestra nación. Con profunda humildad, pero también con valentía y sólida contundencia finalizaba así don Julio Strassera, su alegato en el juicio a las juntas. Al demócrata, al valiente, al gran luchador, la Juventud Radical de Pilar, le rinde este homenaje.
Hoy la democracia derrama una nueva lágrima, pues ha perdido a uno de los más importantes protagonistas, artífice de su retorno y consolidación. El hombre que supo encarar la cuestión militar de manera ejemplar, reemplazando al miedo aún presente, por coraje, llevó adelante el estandarte de la democracia. Hoy le estamos agradecidos. Su ejemplo nos inspira, pero no como militantes radicales que somos, sino como argentinos, enormemente orgullosos de ese hombre cuyo reclamo, cuyo legado, trascendió las fronteras geográficas de nuestra Patria y se convirtió en sinónimo internacional de civilidad, justicia y verdad.
Strassera nunca dejará al pueblo argentino. Hoy se convirtió en su emblema. Representa al Estado de Derecho, a la Vida, a la Paz, a la memoria, a la verdad, y a la justicia. Es sinónimo de democracia y república. No sólo encaró a los leones cuando aún tenían poder en la jungla y dientes afilados, sino que lo hizo cara a cara, bregando en nombre del pueblo argentino todo.
Hoy su ejemplo se vuelve necesariamente guía. Incluso en sus últimas semanas de vida don Julio advertía de la crisis institucional que atraviesa la Nación. Le preocupó, tanto como nos preocupa a nosotros, que el Gobierno pretenda adueñarse unilateralmente de las banderas de los DD.HH., abogando incansablemente por un criterio sensato: no puede haber distinciones entre los argentinos cuando se trata de defender los derechos fundamentales de toda persona.
En la Argentina actual, cuya democracia está corrompida por un entramado de corrupción articulado desde el mismo Gobierno nacional, tanto que este hecho hace pensar que en realidad dejamos de vivir en una democracia y pasamos a una cleptocracia, el reclamo del fiscal por transparencia y honestidad, es también sumamente relevante. Nunca está de más recordar que mientras él luchaba por los derechos de todos durante la última dictadura militar, quienes hoy se adueñan ilegítimamente de la causa por los DD.HH., se dedicaron exclusivamente a la usura propiciada por la circular 1.050 adquiriendo 21 propiedades, apoyaron la guerra de Malvinas y dijeron públicamente que durante la dictadura se vivía en un “Estado de Derecho”.
Ese es el contraste que aún se palpa en la Argentina actual, donde los DD.HH. dejaron de ser una causa como en los tiempos de Strassera, para convertirse en un mero relato sin traducción contundente a los hechos.
La crisis actual de las instituciones requiere un hombre como Strassera. La Justicia apuñalada como se encuentra necesita seguir su ejemplo para sanarse.
Recibimos su legado con orgullo, y con profundo pesar lo despedimos, Sr. Fiscal de la Democracia.
*Presidente Juventud Radical de Pilar.