Las picadas en Pilar siguen siendo un tema peligroso y pese a que desde los distintos organismos de control aseguran que se realizan operativos, la Panamericana sigue siendo una pista de carreras.
El domingo último durante la madrugada, un rodado que circulaba a más de 180 kilómetros por hora causó un accidente a una familia pilarense, en el kilómetro 52.500.
El vehículo, que según las víctimas y testigos ocasionales, sería un Volkswagen Bora color gris oscuro, impactó contra la camioneta en la que viajaba Alejandro Loraschi y su hijo de 9 años, provocando que el utilitario perdiera el control, atravesara la autopista y ambos ocupantes resultaran heridos. Pese a que circulaban varios rodados en ese momento, el accidente no involucró a otros automovilistas.
Loraschi le contó a El Diario que todo sucedió pasada la 1.30 del domingo, cuando subió a la autopista a la altura de la Avenida Tratado del Pilar.
El comerciante local detalló que en su Fiat Fiorino transitaba por la mano lenta, cuando observó que un vehículo, que luego describió como un Bora gris oscuro, se pasó de la mano rápida a la del medio. “Se me puso a la par de repente, pero por esa mano, unos metros más adelante, circulaba otro auto y como no podía pasar, el conductor frenó y parece que por la velocidad a la que venía perdió el control y se vino encima de mi camioneta, golpeándola en la parte trasera”, contó Loraschi.
El impacto provocó que el comerciante perdiera el control del rodado y comenzará a girar, cruzando toda la autopista, chocando contra el guardarrail que separa ambas manos. El último golpe hizo que la Fiorino rebote y quede en el carril central.
“Cuando la camioneta se detuvo esperaba el impacto de atrás y escuchaba a mi hijo que me decía papá tengo sangre”, relató Loraschi.
Fuga
La víctima contó que el auto, que todos los que pararon a auxiliarlo le aseguraron que corría picadas con un Fiat 147, nunca se detuvo, sino que lo chocó y huyó.
El comerciante sufrió profundos cortes en la cabeza, y los brazos, y contusiones varias, mientras su hijo quedó en observación durante 24 horas a raíz de los golpes que recibió.
Además de las heridas y el susto que se llevaron padre e hijo, la camioneta quedó muy averiada, pero al no tener los datos del otro automóvil que protagonizó el accidente, el seguro no cubre las consecuencias del choque.
“Mi señora, que venía en un auto a unos 300 metros, me dijo que un Bora gris oscuro y con luces tipo LEDs alrededor de las ópticas, circulaba por la ruta 25 desde el lado del Verbo a toda velocidad y dobló raudamente para subir a la Panamericana y la descripción del vehículo es igual al auto que yo vi”, explicó Loraschi
Por su parte, consultado por El Diario, el titular de Seguridad Vial de la Provincia de Buenos Aires, José Molina, señaló que si bien los radares que están colocados en la Panamericana aún no están en vigencia, a la espera de una autorización del Órgano de Control de Concesiones Viales, OCCOVI, toman imágenes y señaló que la cámara ubicada en el kilómetro 43.500, en Del Viso, detectó rodados que pasaron frente a ella a 200 kilómetros por hora.
“Estamos solicitando la autorización que nos exige la ley de manera urgente, porque es una locura a la velocidad que circulan los autos en la Panamericana”, aseguró el funcionario.
El dato
Según contó el titular de Seguridad Vial bonaerense, los radares colocados en Panamericana tienen un sistema especial que saca fotomultas en la oscuridad sin la necesidad de tener luz extra.
200
Kilómetros por hora fue la velocidad que el radar ubicado sobre Panamericana en Del Viso, detectó que circulaban dos automóviles con un segundo de diferencia uno de otro.
