Tribuna del lector: La calidad es rentabilidad

1 de febrero de 2015 - 00:00

 


por Julián Candermo*  www.jcandermo.com.ar

En situaciones de incertidumbre o de estancamientos en el crecimiento de una economía, las organizaciones tienden a perder rentabilidad, disparada desde el entorno pero originada por deficiencias propias. 
La rentabilidad se vincula con dos factores: el precio de venta y los costos. El primero, tiene como referencia a los competidores y a los clientes que forman parte del mercado meta en el cual se desarrolla la organización. El segundo, los costos -fijos o variables- se relacionan con la eficacia y eficiencia de la organización en la ejecución de sus procesos y en el vínculo con sus proveedores. Se suma, en medio de ambos extremos (precio y costo), los complementadores, a quienes definimos como lo inverso a un competidor, y el crecimiento o decrecimiento de los mismos afecta a nuestra organización. 
Una alternativa para trabajar y obtener beneficios de esta “Red de Valores” compuesta por clientes, proveedores, competidores y complementadores, es el desarrollo de Sistemas de Gestión de la Calidad (SGC). 
Los SGC requieren conocer en detalle al cliente y nos obligan a evaluar periódicamente su nivel de satisfacción, con lo cual, al conocerlos, comprendemos sus requisitos y a la hora de invertir, decidir y/o desarrollar un bien/servicio la probabilidad de aceptación va a ser significativamente superior a la que pudiéramos alcanzar en el caso de no evaluarla. 
En el de los precios de ventas, debemos conocer a los competidores que se presentan en el segmento de mercado en donde me desarrollo, que al ser analizados desde la organización, nos permiten conocer cuáles son nuestras fortalezas y debilidades; debiendo utilizar como ventaja competitiva a las primeras y trabajar en neutralizar o transformar en fortalezas las identificadas como debilidades. 
Un SGC cuenta entre sus principios desarrollar una “relación mutuamente beneficiosa con los proveedores” lo cual permita contar con los insumos necesarios, en cumplimiento de nuestros requisitos de calidad y logrando desarrollar vínculos estables a largo plazo. Este tipo de relación, de cooperación y entendimiento mutuo, nos permite obtener cierta estabilidad en la estructura de costos de la organización; lo que es sumamente beneficioso en momentos de incertidumbre. 
A su vez, una estructura de costos no solo depende de factores externos sino, también, de la eficacia (alcanzar el objetivo planificado) y la eficiencia (utilización de los recursos) de cada uno de los procesos que ejecuta la organización. En este sentido, los SGC requieren que los mismos se midan, analicen y se mejoren de manera continua. 
Dentro de los elementos que conforman la “Red de Valores”, se encuentran los complementadores. Estas personas y/o organizaciones atienden a afectar tanto en el tema precios como en el de costos, siendo este uno de los jugadores que menos se analizan y que están totalmente vinculados a la organización, dado que su crecimiento o decrecimiento puede depender de nuestra organización o, a la inversa, nuestra organización puede depender de ellos. 
En definitiva, contemplar los requisitos propuestos por un SGC, nos proporciona incrementar los niveles de eficacia y eficiencia en nuestra organización, lo cual siempre debe ser uno de los principales objetivos, sea la misma de origen público o privado, elabore bienes o servicios, sea con o sin fines de lucro o se componga de una o un millar de personas. 

*Profesor y Consultor en SGC Norma ISO 9001. 
 
Seguí leyendo

Dejá tu comentario

Te Puede Interesar