Efemérides

26 de noviembre de 2015 - 00:00

2000: Gisella Vallejos no volvió a su casa. “Mi hija desapareció, algo malo le debe haber pasado”, contaba desesperada su madre por aquel entonces en los medios. El cuerpo de la joven, que por entonces tenía 18, fue hallado diez días más tarde en un descampado sobre la calle Rivadavia del centro de Pilar, a pocos metros de colectora.

Por el crimen, un remisero pasó dos años en prisión pero resultó ser inocente. Una mujer confesaría que en realidad su novio, Carlos Leiva, había asesinado a Gisella. “Se me metió el diablo en el cuerpo”, fue la excusa del asesino que también había sido comprometido por haberle robado el corpiño a la víctima, dato que, junto a un llamado, llevó a la policía a dar con su paradero e inmediata detención.
Leiva fue detenido en 2004 y finalmente condenado a 14 años de prisión por el Tribunal Oral en lo Criminal Nº6 de San Isidro.
El 22 de mayo de 2012 fue liberado bajo la figura de “Caución juratoria” mediante la cual el imputado queda libre bajo la promesa jurada de cumplir fielmente con las condiciones impuestas por el juez y de presentarse siempre que sea llamado el magistrado y fijar domicilio, del que no puede ausentarse sin conocimiento y autorización del mismo.
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