Es un viaje arriesgado. La corona está en jaque y la única defensa posible es el ataque. Matías Rossi encara la anteúltima fecha del Turismo Nacional a 53 puntos del líder del certamen, Guillermo Ortelli, y está obligado a ganar para soñar con el bicampeonato. Quedan 72 unidades en juego. La mitad se reparte este fin de semana, en Posadas, y los otros 36 en Viedma, el 6 de diciembre. Las opciones del Misil son pocas, pero apuesta todo a ganador motivado por la ausencia de lastre y las mejoras que evidenció el Citroën C4 en la última prueba. “La chance de campeonato es mínima porque estamos a muchos puntos y hay varios pilotos delante nuestro. No ha sido el año esperado, pero vamos a encarar las últimas fechas con muchas expectativas”, expresó el delvisense, y agregó: “El objetivo es ir a ganar, aprovechando que no cargamos lastre y Posadas es un circuito donde el peso se siente mucho porque tiene muchas aceleraciones”. Para sostener la ilusión, también remarcó que el trazado misionero podría jugarle a favor. “Notamos que el auto evolucionó y creemos que puede funcionar muy bien en Posadas por las características de la pista”, entendió.



