Como una manera de estimular la actividad comercial de Pilar y sus localidades, en mayo del año pasado se creó desde el Municipio la tarjeta Compre Pilar, programa que ofrece descuentos en locales de todo tipo.
La iniciativa comenzó beneficiando a los estudiantes que poseen el boleto terciario y universitario, pero a fines de 2014 se amplió a los empleados municipales. A su vez, cada comercio adherido decide de cuánto será el descuento (5% y 10%, en la mayoría de los casos).
Sin embargo, en las últimas horas –y de acuerdo a los propios canales informativos de la tarjeta-, salió a la luz que varios de estos comerciantes estarían incurriendo en una práctica indebida, al otorgar el descuento solamente si la transacción se hace en efectivo.
Por otra parte, en el sitio www.pilar. gov.ar figuran los más de 60 comercios ya sumados: un 85% estaría infringiendo la normativa vigente.
Además, más allá del listado de comercios de la tarjeta, suelen verse en Pilar y alrededores locales que en sus vidrieras indican algo similar, siendo una práctica habitual, aunque ilegal: la normativa vigente establece que “el proveedor está obligado a no efectuar diferencias de precio entre operaciones al contado y con tarjeta”. Asimismo, se viola el artículo 8 bis (trato digno) de la Ley Nacional N°24.240 de Defensa al Consumidor.
Ayer, un periodista de este medio marcó dicha particularidad en el anuncio de los descuentos: la respuesta a través de Twitter (@comprepilar) fue que “el comerciante decide el descuento y forma de pago”.
Control
Lo llamativo es que, para abortar esta práctica, en 2014 el propio Municipio realizó operativos y hasta llegó a infraccionar a comercios e incluso a shoppings por este motivo, a través de la Dirección de Defensa del Consumidor por ese entonces conducida por María José Cozzani.
En ese momento, desde el área calificaron a la modalidad como “abusiva, discriminatoria e ilegal”. Asimismo, comentaban que “a veces los comerciantes ‘disfrazan’ esta infracción y dicen hacer un descuento por pago en efectivo, pero en definitiva es lo mismo”.
Por ejemplo, una de esas actas de infracción se labró en un local de indumentaria en el shopping Las Palmas del Pilar. De hecho, un cartel colocado en la vidriera indicaba que los precios correspondían solo al pago en efectivo.
85%
de los comercios adheridos estaría infringiendo las normas, según el listado oficial.
